Una sección de
El Bis en exclusiva para
The Adversiter Chronicle
MAH NÁ MAH NÁ (1968)
Hoy
quiero rendir homenaje a la que posiblemente sea la canción más
universal de todas las canciones, claro que si te digo que es un tema
de 1968 interpretado por el italiano Piero Umiliani y creado para la
banda sonora de una película de culto centrado en un falso
documental italiano centrado en la sexualidad y el ocio nocturno en
Suecia, se te queda cara de haba. Le sumas que la canción es un
conjunto de sílabas sin sentido y sonidos improvisados y te
preguntarás cómo es posible que esté grabada a fuego en varias
generaciones y que en la actualidad sigue enganchando y se incrusta
en el hipotálamo de quien la escucha por primera vez como el día de
su estreno televisivo en la versión de lo que se llamó en el orbe
hispano `Teleñecos´ y conocidos en el resto del mundo por los
`Muppets´...Es
una canción universal porque no tiene idioma, es simplemente sonidos
con la boca y en esa simplicidad reside su universalidad. Si nadie se
acuerda del italiano Piero Umiliani salvo su entorno, todo el mundo
recuerda la primera vez que escuchó la versión televisiva que,
cuentan las crónicas, tuvo su debut en 1969 cuando el creador de los
Teleñecos, Jim Henson, utilizó la canción por primera vez en el programa de la
televisión estadounidense The Ed Sullivan Show,
donde un Teleñeco de pelo salvaje llamado Mahna Mahna y acompañado
de dos criaturas rosas parecidas a vacas y llamadas The Two
Snowths, que traducido al
cristiano sería algo así como Las Dos Morritos.
La versión televisiva de los Teleñecos se repitió en 1977 cuando
se estrenó el programa genuino de los conocidos personajes, The
Muppet Show, y se convirtió en
uno de los momentos más icónicos y memorables de la televisión. El
programa y la canción versionada televisivamente es un momento
mítico, de cuando surge algo genuino y novedoso que no cambia pase
el tiempo que pase porque sigue sorprendiendo a las generaciones
digitales como sorprendió a las generaciones analógicas.
El
videoclip es mítico y rebosa las esencias de los Teleñecos, que con
códigos infantiles retrata la realidad al estilo del añorado e
inolvidable F. Ibáñez en sus viñetas, personajes e historietas.
Las dos vacas de prominentes morros tienen algo de erótico a la vez
que de fascinante por sumergirte en su mundo sin olvidar al majadero
que no para quieto y que hacen que te identifiques con ellos. Una vez
que la escuchas es imposible sacarla de las neuronas y en algún
momento antes de dejar este mundo la tararearás sin darte cuenta y
volviendo a soltar una carcajada recordando la interpretación
televisiva de los Teleñecos. Podéis hacer la prueba si tenéis
infancia en vuestro entorno y le ponéis la canción por primera vez
para ver el embrujo de una versión televisiva universal que no
entiende de políticas ni de fronteras ni edades, virtud únicamente al alcance
del humor.





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