En realidad veo media
noria porque la mitad inferior queda oculta a la vista. Me llama la
atención el colorido repertorio de combinaciones luminosas que dan la
sensación de ver un arco iris nocturno. Supone una novedad visual
desde la perspectiva del acantilado, debe ser enorme porque pese a la
distancia se ve grande...
Viendo la mitad de la
luminosa noria me puse a recordar otras norias que haya conocido pero
sólo me viene a la mente la noria diaria de cada día y casi cada
noche. Lo curioso es que ya no siento mareo de estar en una noria
casi perpetua intentando perpetuarse. Supongo que una cosa es ser
usuario de noria en la negrura semanal y otra ser el burro que tira
de la noria, con poco apetitosa zanahoria de incentivo para seguir
tirando de la noria...
Es una buena noche de
verano para disfrutar del acantilado con la bóveda celeste por techo
y la nana visual de la noria en la lejanía...
Supongo que hay que estar
entre rejas para poder reconocer quién era el burro en realidad
resultando que era uno mismo sin que ni él mismo se enterara de tal
cosa, hay que ser burro...
Suena una canción y miro
las estrellas.
The
Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake
City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
IV
http://theadversiterchronicle.org




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