The Adversiter Chronicle

jueves, 25 de febrero de 2016

"Del derecho pero al revés", por P. Gargajo Bilioso


Una sección de Palomino Gargajo Bilioso en exclusiva para The Adversiter Chronicle

¿Sabe el señor Rajoy que debe inmolarse?

Parece que por fin se otea el horizonte tras semanas trasladando a la ciudadanía que el inmovilismo de unos, el progresismo de otros y el deseo de la mayoría nos iba a llevar al caos social, financiero y político. Nada más lejos de la realidad y que sólo debería formar parte del cortejo político tras unos resultados electorales en que los votos dictaban que los votantes quieren que se sienten y arreglen España de una vez, al menos para otro reinado de paz, prosperidad y democracia pese a que estos días se celebra el juicio al anterior final decadente del reinado de Juan Carlos I encarnado en el caso Noos.

PODEMOS ya mostró su rostro, sus dirigentes, cuando el aparato cercenó toda disidencia antes de las generales. Quedan los réditos de sus innovaciones como abrir la sede a la
ciudadanía y que ésta sea por fin consciente de que la participación ciudadana es fundamental y vital para una democracia. Su falta de sintonía con los sindicatos es el síntoma de que no buscan la revolución del proletariado, aburguesado y consumista, buscan la revolución comunista camuflada en acciones y teorías que aprovechan el descontento de la clase media. Han sacrificado por pertenecer a la clase política ser un catalizador donde convergían votantes de todo pelaje que ansiaban reformas: democracia interna en los partidos, listas abiertas, acabar con la impunidad cuatrera de la banca tras llevarnos a la crisis...

El único pacto posible salido de las urnas se impone toda vez que los parámetros de caldo de cultivo que esperaban PODEMOS, sus dirigentes, no son los mismos en la vieja y decrépita Europa que en repúblicas dominadas hasta ayer por oligarquías y un sistema clasista. Tampoco disponemos de petróleo para sufragar experimentos políticos autárquicos y sobre todo la ciudadanía española busca prosperidad, no probar con correcciones fórmulas de gobierno y políticas que han demostrado sobradamente que sólo llevan a la implosión y la ruina de un país.

Sólo queda un escollo que hará posiblemente que el señor Rajoy sea injustamente juzgado por sus contemporáneos y cuando el nuevo sistema que se está forjando sea tan obsoleto como el que pretende sustituir, al igual que Adolfo Suárez, alabarán sus logros y el sacrificio de renunciar al poder y puede que hasta le pongan su nombre a un aeropuerto u estación del AVE, porque ahora no van a darle ni misericordia...

El señor Rajoy debe irse porque la salpicadura de mierda por corrupción ha sido demasiada. Pero lo hará porque posiblemente sea un estadista, que en época de paz y prosperidad parecen sosainas y poco atractivos electoralmente pero en crisis resultan ser buenos gestores. Lo que ocurre es que la corrupción ha hundido su propio suelo sobre el que se apoya. Ya es inevitable, como pasó con Felipe González, en el imaginario de la ciudadanía relacionar la corrupción que ha salido y sigue saliendo a la luz con Mariano Rajoy, que fue leal hasta el beneficio de la duda con sus subordinados que sólo eran la punta de iceberg.
¿Lo sabe o aún no se han rebelado sus generales?

Todo indica que sí y ahora asistimos desde el anuncio de acuerdo entre PSOE y Ciudadanos a manifestaciones para despistar mientras entre bambalinas el relevo toma posiciones. Podría enrollarme y saturarles como hacen los mass media, pero recuerden que Ciudadanos no iba a pactar con corruptos o imputados, si hay acuerdo es que estos van a ser apartados y Rajoy, que es honesto, por lealtad también dejará paso.
El resto es sólo mercadotecnia, salvar la cara y tapar las vergüenzas, pero que desilusión con PODEMOS, que pudieron pero no quisieron cambiar nada...
 
 
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Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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