The Adversiter Chronicle

martes, 27 de agosto de 2013

"Ni a pata ni alpargata y mucho menos a La Alcarria", suplemento viajero cutre


Suplemento viajero cutre de The Adversiter Chronicle

Viaje a Argüero, Villaviciosa

La noche antes el viajero fuma un cigarro en la ventana mientras otea el cielo iluminado de luces de ciudad y espera que no llueva, ya le baja la moral tener que ir a una misa por el alma de un familiar. El viajero no es amigo de misas y funerales salvo los imprescindibles pero no puede negarse a ir...

Amanece buen día y el viajero emprende el viaje tras haber desayunado, duchado y leer titulares de prensa. Decide ir hasta Villaviciosa por la autovía y luego ir paralelo a la ría para llegar al Gobernador y seguir hasta la parroquia de Argüero.

El viajero fue en su juventud carne de estaciones de autobús, de ver pasar por la ventanilla mientras trataba de dormir despertando a cada bache o con el crujir inquietante de las marchas rascando, penumbra de vídeo en la tele y el murmullo de la radio escupiendo noticias deportivas que permitían al conductor concentrarse en su trabajo...

Al viajero le han embragado estos pensamientos porque ha llegado a Argüero y resulta reconfortante ver a un lugareño en la terraza del chigre y conocerle, esa sensación de llegar a casa que se añoraba en tránsito nocturno a ninguna parte o de tardes pasando por localidades ribereñas a la carretera nacional en que fugazmente pasaban personas sentadas en otras terrazas pero desconocidas y que rápido pasaban por la retina, al menos tan rápido como veloz era el autobús...

La misa es a las seis y sorprende al viajero la cantidad de beatas y algún otro beato. El cura es insolentemente joven, motero, barbudo y sin llegar a melenudo. Trata de ser profesional en su monserga sermoneada y utiliza metáforas cuando menos subversivas si las hubiera sermoneado hace sólo veinte años y el viajero se imagina al joven sacerdote en Centroamérica en los 80´s. Es un cura temporal a la espera de que venga el nuevo titular, del que dicen que es del Opus, pero nadie sigue la conversación al viajero cuando trata de enterarse de algo...

Sale el viajero de misa harto de levantarse y sentarse, escuchar gorgoritos de letra litúrgica, las metáforas del barbas y perder un aurelio que echó al cepillo, más que nada por el qué dirán que por devoción, pero el viajero se distrajo durante la media hora de liturgia contemplando la iglesia, su techo de madera, las figuras de santos y vírgenes...

Tras despedirse, el viajero para en El Recreo a tomar un café y saludar a conocidos que fueron durante años sus vecinos, el viajero siente el calor humano de los presentes y echa de menos por un instante a sus amigos Pipo, Mino y Caballa, que le fueron dejando a medida que le dejaban conocerles.

Pero ya hay nuevas generaciones pidiendo paso y el viajero emprende el regreso no triste, pero sí algo melancólico. Para a repostar en Venta Las Ranas y sigue la sinuosa carretera para coger la autovía en Quintes, o Quintueles aunque en realidad la entrada a la autovía está entre medias...

El viaje transcurre en pensamientos de recuerdo, de las guerras del agua y el bus de las 08:00, de cenas y parrilladas, de noches de billar en dudoso estado cognitivo, de charlas y tertulias...

El viajero llega a casa, enciende un cigarro, se asoma a la ventana y mira las estrellas que se ven en Argüero porque las luces de la ciudad no permiten verlas brillar...

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV

http://theadversiterchronicle.org/

 
 
 

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