The Adversiter Chronicle

sábado, 23 de julio de 2011

"El sermón de la pradera", por el padre I. N. Mundicia

Una sección religiosa en exclusiva para The Adversiter Chronicle**

¡¡No hace falta una Semana Negra!!

Es penoso caminar por calles donde se rinde culto al color de Satanás. Por fortuna, parece que estas chabacanadas paganas que pervierten la mente de nuestra juventud, tesoro imprescindible para nuestro futuro geriátrico como usuarios atendidos por sus mentes pervertidas vestidas de blanco funcionario hospitalario que sólo esconderán sus negras almas, y por tanto el futuro no ya de Gijón sino de la Iglesia propagándose cual parásitos de las almas del rebaño de Dios.

La Semana Negra no es ese acto cultural del que nos hablan. Es en realidad el escondite perfecto del maligno para contaminar y parasitar nuestras almas. Esta juventud falta de valores morales, herencia genética posiblemente de sus atolondrados progenitores alejados ya desde jóvenes del manto de la palabra de Jesús, debe ser reconducida, o al menos, que las autoridades pertinentes, que no han sido eclesiásticas y por tanto no pueden culpar a Benedictus XVII de inmiscuirse en temas patrios, tomen las adecuadas medidas profilácticas, siempre bajo los parámetros del Santo Padre y la Semana Negra es una furcia de Satanás, para alejar para siempre, no de Gijón sino de la región, la presencia funesta y negra del pecado para ser siervos de Satanás.



Jesucristo era un humilde carpintero, hijo de carpintero y nieto de carpintero como ya os dije en otra ocasión. La Palestina del Viejo Testamento estaba dominada por un ejército pagano que toleraba hasta cierto punto los otros cultos propios de aquellas latitudes y aquellos tiempos. ¿Pensáis que un jovenzuelo como Jesús, de clase obrera pero no proletaria, se ve que el bueno de San José no tenía mucha motivación en sus espermatozoides y Yahvé, al igual que otros seres de su creación en la tierra, tiene un ciclo reproductor cuya periodicidad, a raíz del estudio de las Sagradas Escrituras por sesudos colegas de hábito y por fortuna no de óbito, periodicidad de cópula decía que escapa a nuestras medidas temporales...

No queridos feligreses, no os escandalicéis, no os turbéis. En contra de lo que dicen estos nuevos detractores, que siempre los hubo desde los tiempos ta lejanos del papado de San Pedro, la Iglesia no tiene reparo en hablar de sexo. La Virgen lo era bajo los parámetros de coito humano, pero igual Dios tiene otro sistema, que es evidente o no estaríamos aquí, que allí puede llamarse plegaria pero no deja de ser técnicamente sexo. Y sí, antes de que alguien me señale con el dedo, tiene una explicación científica: hay sexo oral, vaginal, sodomita... El cuerpo humano tiene varios orificios, ejercicio supremo de ingeniería del gran arquitecto que es Dios, el único diseñador cuyos diseños no se quedan obsoletos por cierto, y el sexo practicado es viable. De todas formas, querido rebaño, la prueba irrefutable desde cualquier prisma y punto de vista es que nuestra presencia aquí es la prueba como dije antes.

Jesús, tenía amiguitos, amigas y posiblemente, dado el importante destacamento de fuerzas romanas, alguna que otra amiguita que no pasaría de comocida a secas: de vista, compañeros de clase... Minucias inocentes y castas que nunca empañaron su labor de proclamar el amor de Dios por el hombre con su sacrificio. De aquella no había bombillas, así que la luz del sol era determinante para el horario laboral que Jesús compaginaba con su horario escolar... ¡Qué ejemplo de mente ocupada y ordenada para no tener tiempo de sucios tocamientos a sus divinas partes pero que no hay duda que posiblemente en una alta probabilidad se guiaba por la periodicidad humana de tener sexo, sin que se sea achacable a un fallo de diseño que sería una blasfemia pensarlo.

Como os decía, Jesús llevaba una vida sumamente organizada pero como a cualquier jovenzuelo le gustaba salir y divertirse. No es que Tierra Santa tuviera muchas diversiones en el calendario, pero sí que las había. Los romanos eran los mejores: te invitaban o pagaban espectáculos, mataban crucificando, desencuadernando las yuntas del reo... Eran unos fenómenos organizando diversiones. Diversiones que eran en realidad tentaciones, semanas negras que imbuían en las mentes las coordenadas romanas...

¡¡2011 años después seguimos igual de adoradores del culto de la risa y la diversión apartándonos del camino que Jesús desbrozó con su ejemplo!!

Jesús supo superar las negras tentaciones lúdicas para llegar a ser Jesucristo, hijos e hijas míos, supo luchar.



El mensaje está claro: la Semana Negra debe de ser prohibida y proscrita. Las nuevas autoridades regionales y municipales, defensores de valores que creíamos muertos y enterrados, amén de desenterrados desde la sacrílega apariencia de recuperar la memoria, hacen renacer la esperanza de una tierra que siempre se consagró a la madre que le parió y por donde quiera que vaya enarbola orgullosa la bandera que portan sus hijos e hijas bendecidos y en estandarte de la cruz donde padeció y murió Nuestro Señor.

¡Vinagre! ¡Vinagre deberían beber aquellos que se emborrachan en la Semana Negra como vinagre bebió Jesús en la cruz!

Que desaparezca la Semana Negra y dejen de inducir a leer historias de putas, policías y políticos corruptos, tramas basadas en hechos reales y demás letanías herejes.

Pensemos como cristianos para no pastar libres, saltarines y fornicadores cual ovejas descarriadas.

Más misas y menos mesas. Más sangre de Cristo y menos cubatas. Más cordero de Dios y menos pulpo a la gallega.

Recemos pues para que la negra noche de paso a la luminosa claridad de la palabra de Dios.

AMEN
**salvo en ámbitos geográficos de dominio editorial mercantil vaticano

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV

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