Dicen que a perro flaco
todo son pulgas y tal vez por ello encontramos alivio en el anuncio
de una vacuna, aunque quede un 10% en el limbo de la no eficacia de
la misma...
También ha cambiado el
semblante cuando el señor Donald Trump ha visto que su populismo ha
sido derrotado por la esperanza de un cambio a mejor, que ha dejado
las cosas de tal forma que cualquier cambio será una mejoría...
Incluso hemos llegado a
ese punto en que cualquier pasado es mejor, sobre todo el que existía
antes del pasado mes de marzo cuando comenzó para occidente la
pandemia, tal vez nos damos cuenta de que entonces nos quejábamos por
todo y ahora vemos esperanza donde antes todo era negativismo...
Pasamos del frío al calor
apretando un botón, que cantaba el poeta...
Se cumple aquello de que
sólo se valora aquello que se pierde y todos los días perdemos
semejantes en número creciente aunque no se les valore tanto en
ocasiones... Un multimillonario no
garantiza que gobierne en bien de los que no los son tanto y menos de
los que menos tienen, tampoco la vacuna garantiza una eficacia total
pero la esperanza sigue viva aunque se ahogue en llegar al sueño
occidental mientras quienes soñamos nos ahogamos en nuestras propias
pesadillas que achacamos a lo ajeno, como es el virus...
Pero a pesar de todo, este lunes se tiñe de esperanza y alumbra algo de luz... Aunque no sea el final del
túnel y sólo el brillo de nuestra esperanza.
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Son
tiempos de confinamiento y cierres perimetrales con tiempo para
observar la bóveda celeste y maravillarnos con las estrellas, así
que la propuesta de hoy es un maravilloso libro divulgativo que nos
acercará a los misterios de la astronomía y nos introducirá en el
conocimiento de las leyes que rigen el sistema solar del que formamos
parte. Lejos de una lectura farragosa, la lectura es un ameno paseo
de la mano del autor que de forma clara, sencilla y matemática nos
muestra curiosidades que aumentaran el deseo de conocer más de la
astronomía...
Yakov
Perelman nació en la ciudad de Grodno, provincia de
Bialystok del
imperio ruso (ahora parte de Polonia). Su padre trabajaba como
contador en una empresa textil y su madre era profesora de primaria.
Su hermano Osip Isidorovich era un prosista y dramaturgo, escribió
en ruso y yidis (usaba el pseudónimo Osip Dimov). Durante 1913
Yakov Perelman escribió su primer texto de éxito, presentado en
julio de ese año: Física
recreativa (primera
parte). El libro fue un éxito inmediato entre los lectores. Ello
despertó interés, aún, entre los físicos rusos, como el profesor
de física de la Universidad de San Petersburgo, en ese momento,
Orest Jvolson, quien habló con Perelman y descubrió que el libro no
había sido escrito por un especialista en física. La calidad de
este libro hizo que le aconsejara seguir escribiendo textos
similares. De hecho, Perelman siguió este consejo en lo sucesivo y
escribió muchos libros, exponiendo de forma amena temas científicos
convirtiéndose en divulgador de la física, las matemáticas y la
astronomía siendo uno de los fundadores del género de la literatura
de ciencia popular. Tras la invasión nazi de la URSS, Perelman
comienza a trabajar para soldados y marinos como profesor y
conferencista. Desde julio de 1941 hasta febrero de 1942, ofreció
conferencias a los soldados, los exploradores del Frente de
Leningrado y la Flota del Báltico, así como a los partidarios de la
resistencia; de orientación sobre el terreno sin dispositivos ni
aparatos, las cuales serían útiles en las operaciones militares.
Sin embargo los percances de la guerra no le impidieron continuar sus
labores de escritor. Esto no duraría mucho tiempo, pues tanto el
intenso frío de Leningrado como el rigor del sitio impuesto por el
ejército alemán minaron las escasas fuerzas de Perelman y de su
esposa, Anna Davidovna. El 18 de enero de 1942 Davidvna, estando de
guardia en un hospital de la ciudad falleció víctima de la
desnutrición. Perelman soportó escasamente dos meses más, pues
moriría de la misma forma el 16 de marzo de 1942.
Datos
sacados de la contraportada y de Internet (Wikipedia), pero sin más,
unas breves reseñas que os inciten a su fascinante lectura...
Meridianos...
“Antes
de 1919, las personas de la URSS ajustaban sus relojes con relación
al tiempo solar local. En cada meridiano existía un tiempo diferente
(el mediodía `local´), de modo que cada población tenía su propio
tiempo local; los itinerarios de tren se regían por la torre de
Petrogrado, y ésta se estableció como hora estándar para todo el
país. Por esta razón, los residentes urbanos establecieron dos
tiempos distintos, el `tiempo del pueblo´ y `el tiempo del
ferrocarril´, siendo el primero de éstos el tiempo medio solar de
cada localidad, es decir, el que indicaba el reloj de cada lugar, y
siendo el último, el de Petrogrado, es decir, el tiempo medio solar
que mostraban los relojes de todas las estaciones ferroviarias,
correspondiente a la hora estándar de la URSS. Hoy en día los
itinerarios ferroviarios de la URSS se rigen por la hora de Moscú.”
La
órbita terrestre...
“Regresemos
a otro aspecto de los movimientos de nuestro planeta, la forma de su
órbita. Como cada planeta, la Tierra cumple la primera ley de
Kepler, según la cual, cada planeta sigue un camino elíptico, del
que el Sol, es uno de los focos. ¿Cómo es la elipse de la órbita
terrestre? ¿Difiere significativamente de un círculo? Los libros de
texto y los folletos de astronomía elemental muestran a menudo la
órbita del globo como una elipse bastante extendida. Esta imagen,
mal entendida, queda fija en la mente de muchos lectores para toda la
vida; muchas personas permanecen convencidas de que la órbita de la
Tierra es una elipse notablemente larga. Sin embargo, esto no es así
en absoluto; la diferencia entre la órbita de la Tierra y una
circunferencia es tan despreciable que no puede dibujarse de otra
forma que no sea una circunferencia.”
Eclipses
de luna...
“Los
eclipses de luna no poseen para los astrónomos contemporáneos tanto
interés como los eclipses de sol. Nuestros antepasados veían en los
eclipses de Luna un medio cómodo para convencerse de la forma
esférica de la Tierra. Recordemos el papel que jugó esta prueba en
el viaje de Magallanes. Cuando después de largos y agotadores días
de viaje por las desiertas aguas del océano Pacífico los marineros
cayeron en la desesperación, convencidos de que se alejaban cada vez
más de la tierra firme por un mar que no tenía fin, sólo
Magallanes conservó el coraje: ` Aunque la Iglesia siempre sostuvo,
basándose en las Sagradas Escrituras, que la Tierra era una planicie
rodeada por agua -relata uno de los contemporáneos del gran
navegante-, Magallanes extrajo fuerzas del siguiente razonamiento:
en los eclipses de Luna la sombra arrojada por la Tierra es circular,
y si tal es las sombra, tal debe ser el objeto que la arroja´. En
los libros antiguos de astronomía encontramos también dibujos que
explican la relación entre la forma de la sombra de la Luna y la
forma de la Tierra. Ahora ya no necesitamos estas demostraciones. Hoy
en día, los eclipses de Luna nos dan la posibilidad de conocer la
naturaleza de las capas superiores de la atmósfera terrestre, por el
brillo y el color de la Luna.”
Los
planetas enanos...
“Los
nueve planetas mayores de que hasta ahora hemos hablado no
constituyen toda la población planetaria de nuestro sistema solar.
Sólo son sus más notables representantes desde el punto de vista de
las dimensiones. Aparte de esto, alrededor del Sol giran, a diversas
distancias, numerosos planetas de tamaño mucho menor. Estos enanos
del mundo de los planetas se llaman asteroides (literalmente,
`parecidos a estrellas´), o también `planetas menores´. El más
notable de ellos, Ceres, tiene un diámetro de 1.030 km, es de
volumen mucho menor que la Luna, aproximadamente, un número de veces
igual al que la Luna es menor que la Tierra. Ceres, el primero de los
planetas menores, fue descubierto en la primera noche del siglo
pasado (el 1º de enero del año 1801). Durante el siglo XIX fueron
descubiertos más de 400 asteroides. Todos los planetas menores giran
alrededor del Sol, entre las órbitas de Marte y Júpiter. Por esta
razón, hasta no hace mucho tiempo se daba por cierto que los
asteroides estaban concentrados en forma de anillo, en el ancho
espacio existente entre las órbitas de los dos planetas
mencionados.”
¿Cuál
es la composición del interior de la Tierra?
“Aquí es oportuno señalar un error que se suele encontrar en libros y
artículos de divulgación. Tratando de simplificar la cuestión, los
autores exponen el problema del peso de la Tierra de este modo: los
sabios determinaron el peso medio de 1 cm3 de nuestro planeta ( es
decir, su peso específico) y, tras haber calculado geométricamente
su volumen, determinaron el peso de la tierra multiplicando su peso
específico por su volumen. El camino indicado, sin embargo, es
irrealizable, no se puede medir directamente el peso específico de
la Tierra, ya que sólo podemos acceder a su parte externa, su capa
superficial, relativamente delgada, y nada sabemos de los materiales
que constituyen la parte restante de su volumen, que corresponde a
una fracción mucho mayor. Y sabemos que el problema se resolvió a
la inversa, se determinó primero la masa del globo terrestre y luego
su densidad media. Ésta resultó igual a 5,5 gr por cm3, valor
superior al de la densidad media de las rocas que forman la corteza
terrestre, lo cual prueba que en las profundidades del globo
terrestre yacen materiales muy pesados. Antes se pensaba, con base en
un peso específico supuesto y otros factores, que el núcleo de
nuestro planeta estaba constituido por hierro fuertemente condensado
por la presión de la masa que está encima. Actualmente se supone
que, en líneas generales, la parte central de la Tierra no se
distingue de la corteza por su composición, pero que su densidad es
mayor a consecuencia de la gigantesca presión que soporta.”
Lectura
ideal para amantes del cielo nocturno y para conocer un poco más del
universo que nos rodea, pero también para quien guste de leer
material divulgativo con el aliciente de que una vez que empiezas su
lectura ya no puedes parar hasta el final. Disponible en Amazon a un
módico precio y sin falta de conocimientos técnicos, basta recordar
conceptos matemáticos simples que, por otra parte, el autor nos
muestra de manera sencilla y comprensible. Ideal para confinamientos
y aprovechar a ver el cielo estrellado con otros ojos que nos llevan
más allá de lo que vemos a simple vista. Se puede regalar a la
suegra ,que posiblemente lo confunda con un libro de astrología y
pasaremos unas risas mientras trata de averiguar el horóscopo...
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Sean Connery, actor e
intérprete del personaje 007
Siempre
que fallece una actriz o un actor de cine se va algo propio, toda una
memoria vital, y es lo que sucede con la reciente marcha de este
mundo de Sean Connery. Popular gracias a su interpretación del
personaje 007 pero uno de esos actores de cine que gusta tanto a
damiselas como a machos alfa, de los que dan enjundia a una
producción y que lejos de encasillarse siempre logran un trabajo
lleno de matices donde en apariencia siempre es el mismo pero que
visionando su filmografía se agranda su leyenda. Era
un actor que llenaba la pantalla y que logró dotar a James Bond de
toda una gama de matices donde, siempre siendo el personaje, supo
dotarle de personalidad propia al que sólo Roger Moore pudo darle un
nuevo aire sin renunciar al legado interpretativo del personaje de
Sean Connery, luego vinieron otros actores encarnando a 007 pero
ninguno logró eclipsar a Sean Connery perdiendo siempre en las
comparaciones a la vez que la saga caía en los defectos de dar más
peso a los efectos especiales y que trataban de igualar la imagen
icónica del personaje. Hoy en día el personaje interpretado por
Sean Connery sería tildado de patriarcal y machista en sus formas y
maneras de ver a las mujeres, pero en el caso de Sean Connery dotaba
a 007 de un arte de seducción en aras de cumplir la misión, donde
las mujeres se quedaban prendadas por la clase del espía con
licencia para matar. Y es que James Bond se movía en ambientes
elitistas y sofisticados de su tiempo, un tiempo que hay que ver con
los ojos de la época, seductor que siempre lograba satisfacer a la
mujer de turno y las seducía con una mirada... A
medida que pasaba el tiempo, las arrugas en su cara, la barba y la
mirada siempre se adaptaron a la edad, sin renunciar a la seducción
pero que le dotaban de una profundidad gracias al acierto de no
querer aparentar menos edad o interpretar personajes que no eran
acordes. La caza del Octubre Rojo en
su versión cinematográfica es un ejemplo, eclipsando al resto del
reparto que se convertían en satélites del personaje principal.
Sean Connery podía con un movimiento de ceja, con una mirada de ira,
transmitir la profundidad de sus personajes siendo siempre el mismo y
logrando que se pasara por taquilla para ver sus trabajos y donde
todas las generaciones caíamos rendidos a su aura de actor que
enamoraba en la pantalla y quien más y quien menos siempre trató
alguna vez de impresionar a una chica al estilo 007... Descanse
en paz.
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Suplemento
televisivo cutre de The Adversiter
Chronicle
Lio en los Pantoja
porque Kiko Rivera con su madre se enoja
Nada
alivia más las penas y penurias de los tiempos pandémicos que nos
toca sufrir que ver las mierdas ajenas. Si además se trata de rollos
familiares con pifostios de herencias, rencores y deudas pendientes,
nunca mejor dicho, tenemos los ingredientes para disfrutar de
auténtica buena mierda televisiva y nada menos que con el clan
Pantoja de protagonista y el enfrentamiento entre la tonadillera y su
retoño fruto de su matrimonio con el torero Paquirri, muerto en el
ruedo prematuramente dejando viuda y retoño de siete meses...
Por
una vez hay que eximir a Sálvame y su universo de colaboradoras y
colaboradores aunque todo empezó en la versión nocturna de los
sábados hará dos semanas. La cosa discurría normal con una
entrevista a Paquirrín, ya Pacorrón por la edad aunque le llamen
niño, donde trataba de redimirse de las infidelidades hacia su
esposa Irene. Coloquetas espitoso en vías de recuperación con
cuadro depresivo, el tipo iba desgranando sus miserias y confiesa
para sorpresa de su madre que su vida es una mierda, aderezado de
jugosos detalles de su descenso a los infiernos. La madre no soporta
más el tormento auto inflingido de su retoño y llama en directo para
darle un tirón de orejas y escupirle sin anestesia que se deje de
ser un lamentos porque la gente está muriendo ahí fuera por la
pandemia...
Paquirrín
se lo toma a pecho y a los pocos días escupe bilis hacia su madre
por las redes sociales, que no le visita ni le da mimos es el
reproche. La cosa es explotada en el programa eclipsando al Antonio
David y sus mentiras en ese nuevo engendro de todo por dinero hasta
que ayer mismo el Paquirrín suelta una exclusiva donde ataca a su
madre reclamando derechos de herencia, hipotecas firmadas sin conocer
lo que firmaba y arrebatos de reproches donde desenmascara a la madre
que ni es tan buena ídem como siempre presumían ambos en platós y
revistas. Hay detalles jugosos como el del coche de seis mil aurelios
que la Pantoja reclama como suyo. Porque al final se trata de un lío
por dineros, el vil metal que siempre emponzoña lo que le rodea.
Porque
todo esto no es más que la crónica de una avaricia donde se
incumple testamento y últimas voluntades del torero y que ahora
Paquirrín necesita pecunio toda vez que su falsa carrera de cantante
no ha soportado el golpe de la crisis inducida por la pandemia. Una
falta de comunicación entre madre e hijo que, visto en perspectiva,
se reduce a que, ahora que hay que apretar el cinturón, el ceporro
del Paquirrín es consciente de que no tiene ni oficio ni beneficio,
un agravante de su depresión que le lleva a momentos de ira verbal y
que culmina con un enredo que tratan de resolver públicamente, previo
pago, en platós y exclusivas en prensa del corazón. Un fantástico
espectáculo mierdoso que deja a Isabel Pantoja como madre a la
altura del betún y al personaje folclórico como alguien avariciosa
que trata de acaparar el legado material de su difunto esposo y un
hijo desagradecido que con la excusa de que es papá, ya era hora de
que fuera consciente de que es padre y tiene hijos, trata de resolver
el misterio de la herencia de su padre.
La
más lista ha sido su hermana que pasa del tema como su hermano
pasaba o se ponía de parte de su madre cuando los pifostios fueron
con ella. La otra damnificada es la sufrida esposa del ceporro que se
cree cantante, Irene, que como colaboradora de fin de semana en otro
contenedor de la cadena se ve envuelta en el embrollo aunque siempre
trate de echar balones fuera con el argumento de que su marido hace
lo que considera oportuno. El drama familiar tiene pinta de que va
para largo aunque nos tememos que al final el ceporro volverá a la
faltriquera de su mamá, la culpa de todo será de la Mila Ximénez
que le hizo la entrevista y la madre que la culpa es de la nuera,
porque dudamos que el matrimonio dure más allá de las navidades
viendo como evolucionan los acontecimientos con un Paquirrín que no
sabe gestionar sus asuntos económicos, no puede con el desenganche
de sus adicciones y ya se cura en salud afirmando que tanta presión
y tanto estrés le puede llevar a la recaída (sic).
Madre
e hijo han ganado mucho dinero y fundido otro tanto a costa de tomar
el pelo a la audiencia así que no pueden esperar ahora mucha
misericordia y comprensión. Además todo coincide con el lanzamiento
del último disco de la madre con lo cual, una vez más, la cosa
huele a chamusquina. La diferencia con otros pifostios, que siempre
se resolvían con sonada pipa de la paz, es que no hay peor cuña que
la de la misma madera y si bien otras personas afirmaban lo que dice
Paquirrín, ahora es él quien ataca a Isabel Pantoja con el espinoso
fondo del tema de la herencia que, de propiedad absoluta para uno y
usufructo vitalicio para la otra, se ha pasado a propiedad compartida
a partes desiguales a favor de Isabel Pantoja en detrimento de su
hijo.
Ambos
se han buscado llegar a esta patética situación por distintos
caminos siendo lo más lamentable que no tengan bemoles a
solucionarlo en privado y sí para hacerlo públicamente para deleite
de la audiencia, alegría de la cadena que tiene un filón inesperado
para cubrir horas de programa y debates entre el elenco colaborador.
Nuestra simpatía es hacia Irene que encima tiene que soportar que su
suegra quisiera cargar la corona de flores por el entierro de su
madre a la cadena... Y es
que como decía el decano de la facultad al Belushi y sus colegas de
fraternidad: coloquetas, gordo y estúpido no se puede andar por el
mundo, Kiko.
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Suplemento
cinematográfico cutre de The Adversiter
Chronicle
ALIEN COVENANT
(2017)
Visionar
un nuevo título de la saga de Alien
y con el Ridley Scott a los fogones siempre es una de las mejores
excusas para aparcar trastos y faena, aprovisionarse de birras,
pistachos y el sofá del gerente para disfrutar de cine. Es cierto
que en realidad es la continuación de la decepcionante Prometeus
y que la saga ha sido estirada como un chicle, que siempre vamos a
ver lo mismo con un escenario cerrado y el bicho liquidando uno por
uno a los tripulantes de turno, pero si te quedas sin verlas es como
si faltara algo en la memoria cinematográfica...
La película en sí es bastante castaña con personajes
poco perfilados, pero no sin perfilar, alguna que otra incoherencia
como que los dos primeros infectados uno sea capaz de aguantar ocho
kilómetros asfixiado y parasitado mientras que el otro no es casi
capaz de llegar a la nave con mucha menos distancia. Ridley Scott es
ya un director con oficio y suple las carencias e incoherencias con
un ritmo trepidante que no da tiempo a pensar mucho, pero porque son
situaciones ya vistas en anteriores entregas, confortable para
espectadores y críticos de cine, pero castaña para quienes somos de
gustos sibaritas. El reparto es coral sin nadie de protagonista
destacado pero sí destaca lo mejor que no es otro que el Michael
Fassbinder mostrando la evolución de un personaje clásico como es
el sintético, pese a que no sea más que una actualización del
primer título teniendo de antagonista a la actualización del
sintético de la segunda película de la saga.
El argumento está ya más que trillado, una nave
interestelar con tripulación hibernada que despierta antes de tiempo
y que captan una señal de socorro. La variante es que se trata de
una misión colonizadora con un cargamento de colonos hibernados y
unos cuantos embriones. La mayor incongruencia es la nave en sí que
raya en el absurdo cuando la hacen descender en la atmósfera del
planeta de turno pese a no soportar el trajín. Hay variantes del
bicho, hay variante en la forma de contaminarse pero se repite todo
de todos los títulos de la saga...
Pero el sintético es distinto y un acierto que el
Fassbinder haga doblete, aunque la sorpresa final se sabe desde el
segundo uno cuando ambos se enfrentan a muerte. El sintético de
Prometeus ha evolucionado su ego a base de soledad, jugar a ser dios
creando variantes del bicho y que llega a la conclusión de que falta
una madre biológica para culminar su obra creadora que precisa de
contenedores biológicos humanos para que sea perfecta. El de la nave
de colonos es un sintético al que han pulido las aristas de su
antecesor, más sensible y que se pregunta quién ha creado a su
creador. Uno de esos rollos filosóficos con los que el Ridley Scott
adorna sus películas a costa de plantear novedades que no sean
refritos de la saga. Pero el sintético nuevo sabe discernir que su
creador es humano y está al servicio de la misión y de los humanos,
que capta que su colega ha caído en la locura y que en realidad sólo
es un psicópata camuflado de creador de vida.
Decepcionante
de manera casi constante, no hay sustos ni hay nada que sobresalga por encima del rollo de los sintéticos. El tema de mandos de la nave se
despacha con infinitas pantallas, las armas son demasiado actuales y
el final es el de siempre que lo mismo vale para final con intriga a
gusto del espectador pero también sirve de final abierto por si la
cosa funciona en taquilla y se tercia estirar un poco más el chicle.
Un título más de la saga que por si misma es una mierda y que
dentro de la saga huele a refrito remezclando cosas ya vistas que no
sorprenden a nadie salvo a las sufridas tripulaciones de turno que
nunca ganan para sustos y traumática muerte de sus miembros aunque
mate al respetable de aburrimiento.
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Es curioso
cómo siempre encontramos una excusa a título individual
amparándonos en el sentido colectivo como ocurre con el tema de la
pandemia y evitar su propagación... Por una parte
nos reconforta leer, escuchar y ver que se cumplen las normas de
salir y relacionarse lo menos posible para evitar un nuevo
confinamiento domiciliario pero, a la vez, nos auto engañamos
pensando que porque salga uno mismo mismamente no se incumplen las
normas. Vamos al vermut, a comer, a visitar, pero no nos sentimos
culpables de quitar la jodida mascarilla al entrar en un negocio
hostelero, nos las quitamos en todo momento y no sólo cuando se haga
el acto de comer o beber... Sólo
aprendemos por las malas, por las bravas. Ahora nos preguntaremos con
incredulidad qué ha fallado y echaremos las culpas a los de siempre
y a las de siempre, siguiendo el autoengaño de que nosotros hicimos
las cosas bien cuando en realidad se trata de hacer lo que nos
indican sin engañarnos en el porque yo lo haga no pasa nada, que la
cosa no irá a peor, que tenemos derecho a hacer... En esta
guerra, que aún no nos dicen que es tal, seguimos a rebufo del virus
y mientras siga así la situación vamos perdiendo por mucho que nos
engañemos a nosotras y nosotros mismos... Reviso mis
provisiones de papel higiénico y de pistachos mientras observo desde
el acantilado que las personas humanas somos como animales cuando
vienen mal dadas y hemos olvidado lo que es sufrir restricciones en
nuestra libertad consumista. Van a ser una navidades distintas como
ha sido todo en la fallida nueva normalidad hasta que aprendamos a
obedecer a sin pensar, que es más difícil de lo que parece a simple
vista... No sirve que
todas y todos hagamos lo correcto mientras haya uno, una o varios
que, amparados en la obediencia general, se permiten la desobediencia
particular... Y así nos
irá por mucho que rezonguemos... Así nos va.
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Una sección de
El Bis en exclusiva para
The Adversiter Chronicle
LOS ROCKEROS VAN AL
INFIERNO (1980)
El
rock duro siempre ha sido un estilo y una tribu urbana dificil de
digerir para algunos tímpanos. Estética, pintas y trazas de la
tribu heavy provocaban, ya no
tanto, reacciones de repulsa y encanto en la adolescencia que veía
una salida musical que brindaba además un estilo de vestir y una
filosofía de vida. Pero dejando tópicos aparte, el rock duro
hispano ha dado bandas míticas a la altura de las anglosajonas.
Igual que una balada de Scorpions toca la fibra sensible seas de la
tribu que seas, las bandas hispanas supieron dar grandes letras que,
pasado el tiempo, siguen tan frescas y vigentes como el primer día...
Estamos
en 1980 y de la escisión del otra banda mítica como Coz, surge una
banda con nombre ya rompedor como es Barón Rojo, dicen y cuentan que
como homenaje al legendario as alemán de la aviación en la la I
Guerra Mundial. Estética heavy
y producciones como mandan los cánones, pero con letras que son una
historia, que dicen algo y no se limitan a berridos con acordes
sinfónicos de guitarra eléctrica, que logran una comunión casi
espiritual y que se graban a fuego, que no importa la edad o el
tiempo que haya pasado desde que la escuchaste por primera vez. Y es
que las bandas hispanas como Barón Rojo han logrado trascender de su
tribu, puede que tu rollo musical sea opuesto, pero en el momento
adecuado si escuchas una de sus canciones puede que sin darte cuenta
estés canturreando el estribillo y meneando el cuerpo.
Barón
Rojo siempre se ha distinguido por sus letras donde ocurre lo dicho
antes, no te acuerdas nunca de ellas pero es escucharlas y sentirte
parte. Esta canción es casi un credo, no importa el tiempo
transcurrido porque habla de rebeldía y de juventud eterna del alma.
La banda son auténticos jornaleros de la música que lograron ya
éxito y popularidad desde su primer disco y que han paseado palmito
por giras en el continente europeo y americano. Toda una referencia
de banda de rock duro hispano y parte del manojo de grupos que
pusieron el orbe hispano a la par del anglosajón sin falta de cantar
en inglés como ocurrió con bandas de otros países. Escucharla hoy
sigue siendo una gozada y si no se conoce es toda una experiencia de
los sentidos, porque la música, fuera el consumismo de parafernalia
estética, debe tocar el alma y provocar sensaciones. Es además
ideal para poner en sitios acostumbrados al chunga-chunga actual de
letras iguales y sonidos programados con distorsiones de estudio que
convierten mugidos de búfalo en voces y a sus dueños en
cantantes...
Eso
sí, acabaréis a hostias como mandan los cánones.
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido