Suplemento
televisivo cutre de The Adversiter
Chronicle
GH DÚO: Se llega a la
semana final con Irene expulsada por la audiencia y queda Kiko para
tormento de Mª Jesús con el Albalá y el Juan Miguel de compis
finalistas
Calma
chicha en la casa y sus habitantes en ese punto del concurso donde
podría darse por finalizado pero se estira el chicle un poco más.
Novedades ninguna salvo la obra de teatro para arte y ensayo que es
el rollo del juicio, una escusa como otra cualquiera para estirar las
tramas, dar juego a madres y parientes en plató por no hablar de
estirar las votaciones. Porque esta edición se repite el patrón que
llevó a ganar a Mirian Saavedra sumando que la gente que se gasta
sus aurelios en votar son los y las mismas que pagaron para votar por
Mirian. Cierto que parece que Kiko Rivera sube enteros, pero es una
ilusión...
Albalá y su lalalá sigue ganando pasta sin dar golpe y le
espera cuando salga su madre que le quiere llevar al psicólogo, y de
paso al veterinario sugerimos nosotros, su padre que va de psicólogo
aunque es podólogo, creo, y el bellotero pop del Tejado para ir de
juerga, es de suponer que ha saciado su sed de depredador vaginal con
la Ylenia en una semana más y le picará el kiki que con la escusa
de acompañar a su muy mejor amigo Albalá ya puede pillar bronca con
Ylenia y hacer vida nocturna de soltería...
No ha
faltado la ñoñez de todas las ediciones de dar cajitas que mandan
los parientes y familiares amén del rollo de hacer campaña en
coche, un SEAT127 que recuerda a la UCD en la Transición y al
que Albalá va a joder la tapicería por su manera de sentarse con la
rodilla a la altura del retrovisor y retorcido entre la palanca de
cambios y el freno de mano. La expulsada ha sido Irene, abnegada
esposa, compañera y amiga de su santo esposo, pero un auténtico
mueble como concursante salvo para amantes de lo ñoño y el moño.
Eclipsada completamente por su marido y sus arrebatos, resulta
agradable al espectador, la nuera perfecta para nuestro hijo ceporro
y zangolotino, de extraña belleza angulosa, coherente, limpia y poca
amiga de las broncas aunque tiene genio que la mayoría de las veces
se desvanece en mor del matrimonio y llevarse el maletín que la
saque de las penurias económicas...
Lo
cierto, es que apostamos porque salía el Kiko y nos salió el tiro
por la culata. Quedan una clara favorita, a expensas de la última
semana, de Mª Jesús escudada por el Juan Miguel, que además de
peluquero es pitoniso, espiritista, cartomántico, adivino y puede
que hasta profeta. El otro es el Albalá que menuda le espera cuando
salga. Para el segundo puesto puede salir cualquiera de los tres
machos alfas que quedan, pero lo que es concurso en sí, ya es sólo
para fanáticos del formato porque los yonkis de la telemierda ya
estamos con la cabeza en Supervivientes.
Sigue el Jordi González de presentador de circunstancias al que le
pueden las mismas en plató: se le desmadran las madres, los
colaboradores y los concursantes. Qué decir de su ritmo dinámico
como un pabellón de moribundos y su alegría contagiosa como si
fuera la sarna que te hace salir pitando del salón...
Dos
semanas más y se carga el formato. The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido Salt Lake City, Utah Director Editorial: Perry Morton Jr. IV http://theadversiterchronicle.org/
Suplemento
literato cutre de The Adversiter
Chronicle
Libro: Aquellos
hombres grises
-El Batallón 101 y la Solución Final en Polonia-
Autor:
Christopher Browning Editorial:
Edhasa Traducción:
Montse Batista Edición:
Febrero de 2002
Cuando
pensamos en el Holocausto de la II Guerra Mundial, vienen a la mente
las imágenes de los campos de exterminio, los vagones de ganado con
carne humana y los guetos, pero a medida que se producían las
conquistas territoriales y se instalaba la administración nazi en
los territorios ocupados, eran tropas auxiliares compuesta por gente
corriente quienes integraban los pelotones de fusilamiento y
colaboraban en agrupar y embarcar a la población judía hacia los
campos de exterminio. El enfoque del autor es detenerse en la
historia de un grupo de gente corriente encuadrados en el
Batallón 101 de la Policía del Orden. No eran fanáticos nazis,
eran alemanes succionados por el nazismo donde distintos factores
culturales y sociales permitieron la obediencia a las órdenes pero
no sin resistencia y a veces mostrando su total disconformidad con
los procedimientos de exterminio y aniquilación de la población
judía. Pero también la tónica de una vez pasado el primer estado
de shock, la brutalidad y la indiferencia hacia las víctimas era lo
normal...
Christopher
R. Browning, datos actualizados al año de edición, es profesor de
Historia en la Pacific Lutheran University de Tacoma (Washington). Se
ha convertido en uno de los más célebres y reputados especialistas
en el antisemitismo nazi. Actualmente (2002) colabora en la
monumental historia del Holocausto de Yad Vashem y trabaja en el
estudio de las condiciones de vida en los campos de concentración
polacos.
Datos
sacados de la contraportada, pero sin más, unas breves reseñas que
os inciten a su apasionante lectura, sobrecogedora en ocasiones, pero
fundamental para tratar de comprender el porqué gente corriente se
convirtieron en engranajes de la máquina de la muerte nazi:
Holocausto...
“A
mediados de marzo de 1942, alrededor del 75 o del 80 por ciento de
todas las víctimas del Holocausto seguían aún con vida, mientras
que del 20 al 25 por ciento habían muerto. Apenas once meses
después, a mediados de febrero de 1943, los porcentajes se
invirtieron. En el corazón del Holocausto hubo una breve e intensa
oleada de asesinatos en masa. El centro de gravedad de estas matanzas
fue Polonia, donde en marzo de 1942 todas las principales comunidades
judías todavía permanecían intactas a pesar de dos años y medio
de terribles dificultades, privaciones y persecuciones, y donde once
meses más tarde tan sólo lo que quedaba de los judíos polacos
sobrevivía en unos pocos guetos y campos de trabajos forzados. En
resumen, el ataque de los alemanes contra los judíos en Polonia no
fue un plan gradual o progresivo que se prolongara durante un largo
periodo de tiempo, sino que fue una auténtica guerra relámpago, una
enorme ofensiva que requirió la movilización de un gran número de
tropas de asalto. Además, esta ofensiva llegó justo cuando la
campaña alemana en Rusia estaba en un momento crítico, un periodo
de tiempo que se inició con los renovados ataques alemanes en Crimea
y el Cáucaso y terminó con la catastrófica derrota en
Stalingrado.”
Policía
del Orden...
“La
Policía del Orden fue el resultado del tercer intento de la Alemania
de entreguerras de crear grandes formaciones de policías con
entrenamiento y equipo militar. Tras la derrota de los alemanes en la
primera guerra mundial estalló la revolución en Alemania. Al tiempo
que el Ejército se disolvía, los oficiales militares y los
funcionarios del gobierno, temerosos de que las fuerzas
revolucionarias los eliminaran, organizaron unas unidades
paramilitares contrarrevolucionarias conocidas como las `Freikorps´.
Cuando la situación interna se estabilizó en 1919, a muchos de los
soldados de las Freikorps los unieron con la policía profesional en
largas formaciones apostadas en barracones y preparadas para combatir
cualquier nuevo resurgimiento de la amenaza revolucionaria. Sin
embargo, en 1920 los aliados exigieron la disolución de esos cuerpos
policiales porque constituían una posible violación de la cláusula
del tratado de Versalles que limitaba a 100.000 el número de
soldados del ejército permanente de Alemania.”
Licencia
para los asesinatos...
“La
Policía del Orden inauguró su carrera asesina en Rusia antes de esa
concentración de tropas de finales del mes de julio. El escenario
fue la ciudad casi medio judía de Bialystok. La víspera de la
invasión alemana de Rusia, apodada Operación Barbarroja, el mayor
Weiss, del Batallón Policial 309, se reunió con los jefes de su
compañía. Como en cualquier otra unidad del ejército y de la
policía alemanes que se adentran en Rusia, reveló varias órdenes
que tenían que comunicarse a los hombres verbalmente. La primera era
la conocida `Kommissarbefehl´ u orden `del comisario político´,
según la cual a todos los denominados comisarios políticos (todos
los funcionarios comunistas del ejército así como aquellos miembros
de la administración civil que fueran sospechosos de ser
antialemanes de alguna manera) se les tenía que negar la condición
de prisioneros de guerra y debían ser ejecutados. La segunda orden
fue el `decreto Barbarroja´, según la cual las acciones de los
soldados alemanes contra los civiles rusos se excluían de la
jurisdicción de los tribunales militares y se aprobaban de manera
explícita las represalias colectivas contra pueblos enteros. En
realidad, era una `licencia para matar´ contra los civiles rusos.
Entonces, el comandante Weiss fue más lejos. La guerra, dijo, era
una guerra contra losa judíos y los bolcheviques, y quería que
quedara claro que el batallón debía proceder de manera implacable
contra los judíos. Según su punto de vista, el significado de las
órdenes del Führer era que los judíos tenían que ser destruidos
sin importar su edad o sexo.”
Batallón
de Reserva Policial 101...
“Fue
durante ese periodo forzoso de calma del Gobierno General durante la
Solución Final cuando el Batallón de Reserva Policial 101 llegó al
distrito de Lublin. El 20 de junio de 1942 el batallón recibió
órdenes para una `operación especial´ en Polonia. La naturaleza de
esa `operación especial´ no se especificaba en las órdenes
escritas pero a los agentes se les hizo creer que iban a llevar a
cabo un servicio de guardia. No existe absolutamente ningún indicio
de que ni siquiera los oficiales sospecharan las verdadera naturaleza
de las funciones que les esperaban. El batallón tomó el tren en la
estación de Sternschanze, el mismo punto desde el cual algunos de
sus hombres habían deportado a judíos hamburgueses hacia el este la
primavera anterior. El 25 de junio llegó a la ciudad polaca de
Zamosc, en la zona sur del distrito de Lublin. Cinco días después,
el cuartel general del batallón se trasladó a Bilgoraj y varias de
sus unidades se instalaron rápidamente en las ciudades cercanas de
Frampol, Tarnogród, Ulanów, Turobin y Wysokie, así como en la más
distante de Zakrzów.”
Métodos
de disparo para ejecutar a judíos...
“A
diferencia de la primera compañía, a los hombres de la segunda no
les enseñaron cómo debían realizar los disparos. Al principio no
se colocaban las bayonetas como guía para apuntar y, tal como
observó Hergert, `se falló un número considerable de tiros´ que
`causaron heridas innecesarias a las víctimas´. Uno de los policías
de la unidad de Hergert notó igualmente la dificultad que tenían
los tiradores para apuntar correctamente. `Al principio disparábamos
a pulso. Si uno apuntaba demasiado alto, explotaba todo el cráneo.
Como consecuencia, salían sesos y huesos disparados por todas
partes. Así que nos dieron instrucciones para colocar la punta de la
bayoneta en la nuca´. No obstante, según Hergert, utilizar las
bayonetas como guía para apuntar no era una solución. `A causa del
disparo a quemarropa que de esta manera se requería, la bala
golpeaba la cabeza de la víctima en una trayectoria tal que a menudo
todo el cráneo o como mínimo la parte trasera quedaba destrozada y
la sangre, las astillas de los huesos y los sesos se esparcían por
todas partes y ensuciaban a los tiradores. Hergert fue categórico al
decir que a ningún miembro del Primer Batallón se le dio la opción
de retirarse de antemano. Pero una vez hubieron empezado las
ejecuciones y sus subordinados se dirigieron a él o a Scheer porque
no podían matar a mujeres y niños, se les asignaron otros
servicios.”
Operaciones...
“Un
policía alemán, un conductor que iba de camino a Radzyn, afirmó
que se detuvo en el gueto del extremo de la ciudad para advertir de
la acción inminente. Por supuesto, tales advertencias no le servían
de nada a una población atrapada. Unos pelotones de registro de la
policía alemana entraron en el gueto y procedieron a detener a
cualquiera que pudieran encontrar, sin tener en cuenta ni su edad ni
su sexo. A los judíos ancianos que no podían ir a pie hasta el
lugar de la ejecución los mataron a tiros allí mismo. Más
adelante, un policía declaró: `Aunque se suponía que debía tomar
parte en el registro, en esta ocasión también pude quedarme dando
vueltas por las calles. Yo no aprobaba las acciones judías de ningún
tipo y por lo tanto no entregué a ningún judío para que lo
mataran´. Pero, como era habitual, los pocos que rehuyeron o
eludieron su participación no obstaculizaron a aquellos que estaban
concentrados en su tarea. A los judíos que atraparon en la operación
los sacaron del gueto y los llevaron a una gran casa cuya parte
trasera daba a un patio rodeado por un muro. Los hicieron entrar en
el patio en grupos de 30 y los obligaron a tumbarse en el suelo junto
a la pared. Cuando el teniente Brand dio la orden, los judíos fueron
tiroteados por suboficiales equipados con metralletas. Dejaron los
cuerpos allí tendidos hasta el día siguiente, en que fueron a
buscar a unos `judíos de trabajo´ del gueto para que enterraran a
sus muertos en una fosa común. El comandante Trapp informó
inmediatamente a Lublin de que 3 `bandidos´, 78 `cómplices´
polacos y 180 judíos habían sido ejecutados como represalia por la
emboscada tendida a Jobs en Talcyn. Según parece, el hombre que
había llorado durante los fusilamientos de Józefow y al que todavía
asustaba el asesinato indiscriminado de polacos ya no tenía ningún
reparo en matar a tiros a más judíos de los que eran necesarios
para llegar a su cuota.”
Ocupación...
"El
segundo testigo que puso en entredicho la `halagüeña´ visión de
las relaciones entre alemanes y polacos no fue un policía
superviviente, sino la esposa del teniente Brand, que había estado
con él en Radzyn durante una breve temporada. Dijo que por aquel
entonces era bastante habitual incluso para los civiles alemanes, por
no hablar de los policías uniformados, comportarse con los polacos
como una `raza superior´. Por ejemplo, cuando los alemanes caminaban
por la acera de la ciudad, los polacos tenían que hacerse a un lado;
cuando los alemanes entraban en una tienda, se suponía que los
polacos debían marcharse. Un día, en Radzyn, unas mujeres polacas
hostiles le impidieron seguir su camino; ella y su compañera
escaparon sólo después de amenazarlas con llamar a la policía.
Cuando el comandante Trapp se enteró del incidente se indignó.
Declaró que esas mujeres debían ser ejecutadas en el mercado
público. Según la señora Brand, ese incidente demostraba la
actitud de los alemanes hacia los polacos.”
Personalidad
del Batallón de Reserva Policial 101...
“Además
de esta sorprendente semejanza entre los guardias de Zimbardo y los
policías del Batallón de Reserva Policial 101, debe tenerse en
cuenta otro factor más al considerar la relevancia de la
autoselección basándose en la predisposición psicológica. El
batallón estaba formado por tenientes de reserva y agentes que,
sencillamente, habían sido reclutados en cuanto estalló la guerra.
Los suboficiales habían ingresado en la Policía del Orden antes de
la guerra porque, o bien esperaban ejercer profesionalmente de
policías (en este caso en la policía metropolitana de Hamburgo, no
en la policía política o Gestapo), o bien querían evitar que los
reclutaran en el ejército. En esas circunstancias es difícil
percibir cualquier mecanismo de autoselección mediante el cual los
batallones de reserva de la Policía del Orden pudieran haber atraído
una concentración poco común de hombres propensos a la violencia.
En realidad, aunque la Alemania nazi ofreciera unas rutas
profesionales excepcionalmente numerosos que aprobaban y premiaban el
comportamiento violento, el reclutamiento aleatorio del resto de la
población, de la que ya se habían filtrado los individuos más
proclives al uso de la fuerza, posiblemente producía un número
incluso menor a la media de `personalidades autoritarias´.
Resumiendo, la autoselección basada en los rasgos de la personalidad
ayuda muy poco a explicar la conducta de los agentes del Batallón de
Reserva Policial 101.”
Libro
inquietante a la vez que iluminador del aspecto humano sometido a una
cultura de violencia y un Estado que justifica la eliminación del
prójimo en base a la superioridad racial, nota que distingue el
fascismo alemán del italiano o del franquismo si bien ambos tenían
el mismo concepto, pero en el ámbito político, de eliminar al
contrario. Gente corriente que pasa por las fases de negación y
repulsa para terminar aceptando las órdenes especiales. Lectura que
incluye una controversia entre historiadores que hará las delicias
de los amantes del género y para el común de los lectores y
lectoras, una visión al Holocausto que no salía en los noticiarios,
de aldeas destruidas y población desplazada a los bosques para su
ejecución. Una brutalidad constante que sobrecoge pero sin efectismo
truculento, es un relato de los hechos basados en documentación y
pruebas testificales en los juicios que tuvieron lugar en la década
de los 60´s en la RFA. Nada de regalar a la suegra que igual coge
ideas para aumentar su poder a base de sopa boba...
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido Salt Lake City, Utah Director Editorial: Perry Morton Jr. IV http://theadversiterchronicle.org/
Una sección de
Kitapayá en exclusiva
para The Adversiter Chronicle
CALL of DUTY
G H O S T S
Hay varias formas de saber la popularidad de un título:
están las revistas, caras, donde se publican listas con los mejores
de la categoría; los comentarios entre jugadores, también jugadoras
aunque ser políticamente correcto fatiga así que ya declaro que
cuando digo jugadores o usuarios me refiero a los dos géneros; decía
que el boca a boca donde te recomiendan distintos tipos de jugadores
el mismo título como referencia en su género y finalmente, aunque
hay más, que cuando acudes a tu tienda de vídeojuegos pues resulta
que nunca lo encuentras. El título de hoy cumple todas esas premisas
y os aseguro que mi experiencia ha sido plena y gratamente
satisfactoria, de hecho cuando me di cuenta había terminado el modo
campaña y con gana de más...
Aunque ya he tratado otros títulos de la saga por
excelencia del género de disparo, éste título es realmente la
referencia de todas las que le siguieron. Disparo en estado puro
donde mi recomendación es anular toda asistencia para apuntar y
escoger el modo veterano. No hay complicaciones de preparar armamento
ni de recargar munición o conseguir complementos del tipo visión
nocturna: el equipo se nos asigna en cada misión, todas diferentes
en escenarios y objetivos, y si acabamos la munición hay que agarrar
la de los muertos, así de simple pero a la vez con los cinco
sentidos y toda la pericia adquirida jugando previamente. Porque un
buen vídeojuego siempre es simple, cierto que lo de customizar,
conseguir objetos y demás variaciones secundarias, proporcionan
momentos de inmersión y son un incentivo mas de vez en cuando
apetece volver a la simplicidad que no es tal por la calidad tanto de
gráficos como de argumento.
Lo que parece una historia de comandos en un mundo en
caos, nada que no hayamos visto ya, se convierte en la venganza de
dos hermanos por la muerte a manos del maligno de turno de su padre
que más que educarlos les ha adiestrado a sobrevivir y ganarse el
título de ser un ghost, lo cual significa entrar en una
hermandad de soldados guiados por nobles ideales. La acción es
trepidante y si bien es cierto que las subrutinas de inicio se
repiten, se ven compensadas por la posibilidad de elegir varios
caminos a la hora de encarar el combate, no es un mundo abierto pero
han acertado a la hora de tener opciones aunque al final te matan
tanto que aprendes de memoria de dónde salen y cuántos te disparan.
Aún así es más la rabia de que te maten, la inmersión es total,
que ignoras ese defecto común a tantos vídeojuegos y posiblemente
una característica desde los albores de la industria...
Hay acción de todo tipo, tampoco hay armamento
futurista lo cual aporta realismo y hay episodios del modo campaña
que son muy flipantes: la torreta del tanque, los drones y la
maravillosa de pilotar un Apache, el famoso helicóptero de ataque
donde una vez le coges el manejo, pillas un paroxismo delirante
ametrallando y disparando misiles, nada de a lo loco porque te
derriban, pero es un episodio que te engancha. Los combates tienen
lugar en distintos espacios, tanto abiertos como cerrados, y debemos
trabajar en equipo con el resto del comando, yo he disfrutado como un
enano flotando ingrávido y me mataron varias veces por dedicarme a
flotar en ingravidez.
Título que llevaba casi año y medio detrás de él,
sigue siendo caro de nuevo y es otro síntoma de su vitalidad, y que
no me ha defraudado, cierto que los hay más complejos de tramas,
accesorios y demás, pero es como un buen cigarro puro, se juega por
placer. Tiene además las posibilidades de jugar tanto en línea
formando pelotones con otros usuarios como a dos mandos. Incluye un
modo con aliens bastante aceptable y terminar recomendando que lo
juguéis si os gusta el género de disparos en primera persona y que
se acaba rápido porque te pasa el tiempo que no te enteras, porque
como siempre os digo: ¡Quien no se consuela es porque no vídeojuega!
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido Salt Lake City, Utah Director Editorial: Perry Morton Jr. IV http://theadversiterchronicle.org/
Suplemento
viajero cutre de The Adversiter Chronicle
Viaje a la peluquería
El
viajero mira la hora, esa hora maldita de la tarde donde aún es
temprano y no parece tarde. Pero gusta el viajero de llegar un poco
antes para ojear la prensa y comerse un caramelo que tiene siempre
para sus clientes el peluquero...
Ha
cambiado el tiempo y de cielo despejado en la víspera se ha pasado a
cielo encapotado, vestido de tonos grises y bajada de las
temperaturas, como si el invierno librara una última escaramuza
antes de rendirse a la primavera. Hay obras en el pavimento, poca
gente de paseo, pocos parroquianos en la cafetería donde el viajero
devora un churro recién hecho que le han puesto con el cafelito.
Está calentito y bañado en azúcar y siente el viajero en su
paladar el sabor de antaño, de aromas a churros y fritanga con la
música de las atracciones de fondo, donde el viajero no es tan alto
y le acompañan rostros que ya no están en este mundo. Se maravilla
el viajero una vez más de cómo el sentido del gusto y del olfato
atrapan los recuerdos, más nítidos que ver una fotografía,
dinámicos lo cual aumenta ese pequeño instante de desasosiego
cuando el viajero vuelve a la realidad, rodeado de extraños en un
extraño bar, piensa el viajero mientras apura el cafelito y se quita
la tristeza, al menos se la guarda porque siempre le acompaña... Apura
el peluquero la faena del cliente mientras el viajero se aposienta,
se mete un caramelo en la boca y se dispone a mirar una de las
múltiples revistas que hay a disposición del cliente en la mesa,
situada acogedora junto con un sofá de dos plazas, logrando un micro
ambiente de agradable sala de espera. No le da tiempo al viajero a
detenerse en un artículo concreto de la revista cuando es llamado a
sentarse para su corte de pelo. Lo de siempre pregunta el peluquero
sabedor de la respuesta del viajero, que se mira al espejo tratando
de notar deterioro en el rostro, pero es el deterioro de siempre que
nunca es el mismo, parece escupir al viajero el espejo a modo de
reproche. .. El
peluquero es jornalero de su oficio, poco hablador si el cliente no
habla, dicharachero si hay conversación, siempre atento y nunca
impertinente, pero el viajero no es de hablar, sabe poco de fútbol,
sabe mucho de nada y a veces se olvida de lo que pasa, abstraído en
sus pensamientos. Cuando se da cuenta, tiene el viajero su cabeza en
remojo y antes de darse cuenta ya está en manos del secador. El
peluquero es atento con sus clientes y, tras dar un rápido
cepillado, amablemente acerca la chaqueta para que el cliente meta
las mangas, trato dieciochesco piensa el viajero, que sale a la calle
con su nuevo corte de pelo, que es el viejo corte de siempre, con
algo más de frente...
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Sé que hubo un tiempo que
daba esos pequeños pasos pero ansiaba dar pasos más grandes… Di pasos más grandes que
esos pequeños pasos y quise dar pasos igual de grandes, o más, sin
agarrar a mi perro… Cuando me di cuenta, todo
era recuerdo de lo andado pero no recordaba el paso… Más tarde, sólo un poco
más tarde, me adiestraron a seguir el paso y ya no había perro al
que agarrarme y me guiara… Luego el paso era tan
grande que ya no sabía dónde pisaba… Ahora ya no doy pasos
porque paso del paso… Y, a cada paso, recuerdo
aquellos pequeños pasos, felices por inconscientes, amargos por ser
consciente de los pasos pasados.
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