The Adversiter Chronicle

jueves, 27 de junio de 2019

"Días de vinilo y cassetes", suplemento musical cutre

Una sección de El Bis en exclusiva para The Adversiter Chronicle


BSO MAD MAX: Más allá de la Cúpula del Trueno (1985)

La música y el cine no es que vayan de la mano, donde la música es un complemento; todo lo contrario por cuanto el cine tiene como componente fundamental la música, o como dicen los eruditos, la banda sonora. Es así desde los albores del séptimo arte, con aquellas orquestas tocando mientras se proyectaba la película, muda y en blanco y negro, una fusión entre las populares funciones musicales de teatro y la nueva tecnología de entretenimiento que era el arte cinematográfico recién nacido. Luego llegaría el sonoro y la música se integraría en el producto final donde desaparecieron las orquestas y el teatro pasa a ser sala de proyección. Hoy traemos un icono de las BSO de los fosforitos 80´s, ejemplo de fusión de producto cinematográfico y producto discográfico con éxito de ambos y del mismo conjunto en sí...

Si algo caracteriza las genuinas películas ochenteras era que inevitablemente había una canción a mitad del metraje que era la principal del LP correspondiente a la BSO y que solía sonar de nuevo en los títulos de crédito que en la salas del orbe hispánico casi nunca dejaban ver porque se interrumpía la proyección en cuanto salía el fin y la peña corriendo a desalojar el patio de butacas. No obstante, ya había frikis que trataban de ver los jodidos títulos donde se mostraban los títulos de la BSO aunque no fuera hasta la llegada del vídeo que los fans de las BSO pudieron apreciar tranquilamente los títulos de crédito de marras...

Corre 1985 y el sistema de la radio fórmula y los programas musicales televisivos eran parte del engranaje publicitario que incitara acudir al estreno y comprar el disco de la BSO. En este caso la máquina se puso a plena marcha y de pronto una mañana comenzó a sonar en la radio la inconfundible voz de Tina Turner, con ese saxo inconfundible que la acompañaba, con un tema impecable desde un punto de vista de producción y en las televisiones comenzaron a emitir el vídeo clip, rodado con abundancia de medios y parte de la promoción de un título que era el tercero de la saga, ya con la producción made in Hollywood y alejada de la cutrez de medios que destilaban las dos primeras, todo un fenómeno que parecía agotado tras la segunda parte pero donde se conjugaron una estrella de la música con una estrella recién ascendida al Olimpo como era el Mel Gibson...

El éxito fue total con una Tina Turner en plenitud de sensualidad de mujer madura sin renunciar a ser sexy con discos que se contaban como números uno en las listas y esta canción no fue una excepción siendo nominada por ella al Globo de Oro y los Grammy. Mel Gibson, también en plenitud de juventud pero ya veterano buscando su sitio en el sistema de las estrellas cinematográficas, sin olvidar citar que la propia Tina Turner era protagonista indiscutible con permiso del Gibson en la película, hasta sale el tipo del saxo en una muestra de música dentro del cine...

Lágrimas de nostalgia para alguno y alguna recordando aquel 1985 y el estreno del film pero también de una época en pleno apogeo del vídeo clip que en cierta forma se sigue haciendo en la era digital aunque ya no se vive a la velocidad de 1985 donde los estrenos eran de viernes y la promoción seguía unos muy calculados pasos de aprovechar radio y televisión. Tina está espléndida en su madurez y el vídeo sigue los cánones intercalando escenas que inciten a querer pagar la entrada. Recordar a Tina Turner y recordar una época donde la globalización y su consumismo de masas daba los primeros pasos en el mundo libre, siempre más estimulante, sin menoscabo de sus méritos, que los Coros del Ejército Rojo...
¿O no?




The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

http://theadversiterchronicle.org/
 
 

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