The Adversiter Chronicle

miércoles, 17 de julio de 2019

"Memorias de La Transición", por Antón Rendueles


Unas memorias de Antón Rendueles en exclusiva para The Adversiter Chronicle

La conquista espacial
 

No vi la llegada del hombre a la Luna, al menos no recuerdo ser testigo televisivo aunque sí recuerdo que la conquista espacial me fascinaba desde que tengo recuerdos ...
Puedo ver nítidamente con ojos de niño el acoplamiento Apolo-Soyuz y hasta el cartelón que servía de cortinilla mientras enlazaban la señal televisiva. Tal vez era por entonces que tenía un juego, uno de pistas que se unían y creaban un pequeño circuíto donde un cochecito se movía. Pero lo que me tenía completamente obnubilado durante momentos enteros, y grabado a fuego en mis recuerdos de aquellos años, era la caja del juego donde el cochecito lo pilotaba un chico con sombrero de vaquero y levantaba las ruedas delanteras en una duna lunar. Yo miraba fascinado la caja y me preguntaba qué había, si algún día podría ir en boogie por la Luna...
La televisión pasaba de blanco y negro al color y eran varios los programas que emitían imágenes de lasa fases del cohete, de los astronautas y tengo vagos recuerdos de la Skylab...
Seguía creciendo y miraba fascinado la juguetería especializada en modelismo, con sus cajas de maquetas en el escaparate. Por esa época emitían Espacio 1999, una serie que emitían semanalmente donde la Luna se salía de su órbita y vagaba por el espacio con los habitantes de una base lunar. Vista ahora, el calificativo más bondadoso es que es inocente, pero la seguía fielmente y pillaba rabieta si no llegaba a tiempo. Sin embargo Star Trek y similares no me fascinaban ni me gustaban; yo sabía que las naves espaciales eran cohetes por fases, que no había de momento seres que habitaran otros planetas pese a la inquietante foto de Marte con el rostro humano en Sidonia...
En aquellos años de la segunda mitad de los 70´s y con continuidad en los 80´s, un niño como era sólo tenía tres medios de saciar su curiosidad por la conquista del espacio: por un lado prensa y revistas pero yo me decantaba, pese a que devoraba cualquier artículo y reportaje sobre el tema, por la tele con el profesor Giménez Del Oso y su Más Allá donde se emitían imágenes en blanco y negro de sondas soviéticas y norteamericanas; y luego estaba la radio a la que me enganché pronto y recuerdo las Alerta OVNI donde siempre me quedaba dormido...
Un día en el escaparate apareció una nueva maqueta, era el futuro ya presente: el transbordador espacial que auguraba una nueva era que se quedó en simples pero vitales para ir más allá, vuelos orbitales. En realidad comenzó la era de los satélites comerciales, que los militares fueron los primeros, que llega a nuestros días. Por el camino el ascensor espacial, el inicio de las misiones robóticas a Marte y otros planetas, se cumplieron unas y no pasó de ciencia divulgativa el primero...
Anclado de piernas y convertida la tele en ventana al exterior, disfruto de documentales sobre la conquista espacial y hay que recordar la conquista soviética del espacio con la mítica MIR a la que vi lanzarse al espacio y años más tarde caer desintegrada desde la órbita. El mundo ha cambiado, disfrutamos de los avances que se hicieron para llegar a la Luna pero no hemos vuelto, no como me prometieron entonces y dudo que sea como me prometen ahora. La motivación de empresas privadas basadas en el turismo espacial son falacias sólo para carteras millonarias y supongo que una vez más, tras los exploradores, serán los mineros los protagonistas....
El mundo que vio la llegada del hombre a la Luna no es el mundode aquellos días y miro con una mezcla de vergüenza ajena y pavor cultural que haya mentes que piensen que la tierra es plana y que aquello era un montaje cinematográfico. Antaño era la Iglesia quien censuraba el conocimiento del universo de estrellas que nos rodea, ahora son jóvenes nacidos en la era espacial quienes defienden la falsedad no con palabras, sino con el fanatismo que da el atrevimiento de la ignorancia supina...
Tal vez no estamos aún preparados para dar el salto de crear asentamientos y posiblemente el ser humano que pise Marte lo hará a distancia con un dron capaz de hacer cosas de un humano...
He querido ver la Luna pero está nublado y los recuerdos se evaden, mezclando años y hechos en una amalgama atemporal y sin cerrar los ojos, observo con ojos de niño aquella caja de un coche encabritado entre las dunas de la Luna, no pudiendo evitar en un último halo de despedida pensar que en alguna generación futura los niños jugaran en su superficie aprendiendo los rudimentos de la ingravidez en una luna igual que hoy son nativos digitales...
Pero sé que no llegaré a verlo.
Antón Rendueles

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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