The Adversiter Chronicle

lunes, 8 de junio de 2015

"Butaca de patíbulo", suplemento cinematográfico cutre


Suplemento cinematográfico cutre de The Adversiter Chronicle

AL LÍMITE (2010)
( EDGE OF DARKNESS)

Ahora que vuelve a estar en el candelero la saga de Mad Max apetecía el equipo de cata cinematográfica de ver una del Mel Gibson y parecía una ocasión propicia esta producción de 2010 dirigida por Martin Campbell y le acompañan en el reparto Ray Winstone, Danny Huston, Jay O. Sanders y Bojana Novahovic con un argumento a priori interesante como es el tema de la energía nuclear y más concretamente los riesgos potenciales que conlleva para el ciudadano de a pie y a los empleados en la misma.

Hay pocas pero solventes películas sobre un tema que es industria estratégica en EEUU donde se hace hincapié en el secretismo que rodea a las incidencias de las centrales nucleares y como el sistema no sólo permite sino que oculta a la ciudadanía cuando suceden aunque conlleve un costo de pérdidas humanas al ser sometidas a radiación. A priori la película era una vuelta de tuerca más de este subgénero donde además de los tópicos tratados en otras películas se añade la variante de la producción y venta de armas nucleares con un psicópata dirigiendo la instalación siendo genial su política anti intrusos donde si se cuela alguien es rociado con polvo radiactivo como castigo a su osadía...

Además de la solvencia del Gibson para este tipo de personajes solitarios se añade un elenco solvente y cierta trama, sólo aparente, de novela negra. Desgraciadamente estamos ante una sopa de ricos ingredientes pero a la que le falta sustancia en el caldo siendo el resultado al paladar de una sopa aguada, demérito no tanto de la trama y reparto como del director que posiblemente quiso abarcar demasiado en el tiempo de metraje.

Hubo un pequeño susto en los compases iniciales cuando vemos al Gibson hacer apología de su fe cristiana con una cadena y cruz de plata que sale machaconamente, y casi indecentemente, en los planos así como cierta sobre actuación en gestos que nos recuerdan demasiado a su personaje de Arma Letal aunque pasados los primeros quince minutos vemos a un Gibson que maneja con sabiduría sus muecas faciales, que trata de actuar destilando el resto de actuaciones precedentes en otras películas lo cual siempre es confortable pero que termina decepcionando porque la historia es, reitero, aguada por el pulso del director.

Nos quedamos con gana de saber y ver más del psicópata ejecutivo de la instalación nuclear interpretado por Danny Huston, secundario solvente pese a que sus apariciones quedan incompletas y lastradas por un rostro hierático sin profundizar en sus motivaciones lastrando finalmente su personaje que se queda en el malo de la película cuando podría haber sido uno de esos malos entrañables que a todos nos gustaría ser al menos una vez en nuestra vida...

No falta en la trama el analista de turno, interpretado por Ray Winstone, que se erige, en este caso con la excusa de que sabe que se está muriendo, en salvaguarda de los valores de EEUU a los que ha servido fielmente pero donde a la hora de prepararse para la muerte medita sobre todas las cosas a las que ha renunciado por su profesión y que busca una última redención consigo mismo ayudando a os objetivos a neutralizar porque en el fondo él también ansiaba cambiar un mundo que nunca cambia y donde el sistema siempre recurre a tipos como él para salvaguardar el Sistema con el argumento de la `seguridad nacional´. Por desgracia se queda en un arquetipo ya visto otras veces en otras películas y resulta decepcionante pese a la solvencia de la escuela británica a la hora de actuar.

En cuanto al personaje femenino interpretado por Bojana Novohovic ni despierta al entusiasmo ni levanta al mismo, apareciendo esporádicamente como si su interpretación fuera deliberadamente plana para no eclipsar a la estrella, limitándose a cumplir lo que se espera de ella en las pelis de última hornada protagonizadas por el Gibson: sana, casi virginal y sufriente paciente del personaje principal saliendo poco en el metraje.

Lo que acaba de cagar la película es el rollo de las apariciones fantasmales al padre de su hija fallecida, contribuyendo al batiburrillo de temas en lo que termina siendo el producto final donde se aguanta por los actores, se agradece no obstante la falta de imágenes sintéticas y los diálogos casi teatrales pese a sus ínfulas plasmadas en las escenas de ser género negro, lo cual seguramente decepcionará a las nuevas generaciones de espectadores no habituados ya a ese tipo de acción basada en interpretación y diálogos.

Película para poder decir que sigues siguiendo a una estrella de Hollywood que nos conquistó en Mad Max y Gallipoli pero que resulta decepcionante por falta de pulso del director, posibles injerencias del Gibson en el mismo y que además es un tema incómodo para el sistema pese a que el público solía gustar del mismo en los 80´s y que ahora en 2015 gusta de que le cuenten las historias con los nuevos códigos visuales de la revolución digital.

Una película en suma que queriendo ser cine negro termina siendo una película oscura donde sólo se vislumbran personajes en la penumbra de la trama...
Cosas del Mel Gibson.


The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

http://theadversiterchronicle.org/ 

 

 
 
                                                                                     






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