The Adversiter Chronicle

lunes, 29 de diciembre de 2014

"Butaca de patíbulo", suplemento cinematográfico cutre


Suplemento cinematográfico cutre de The Adversiter Chronicle

UN PADRE EN APUROS (1996)
-Jingle All the Way-

Había que tratar sobre cine navideño y el equipo de cata cinematográfica de la redacción nos decantamos finalmente por esta producción de 1996, que no os engañe el año porque la peli sigue fresca y vigente como el día de su estreno como ver veremos líneas más adelante.

Dirige un tal Brian Levant que lo hace con oficio, sabedor de las reglas de un género que se basa en distintos gags y el arte reside en engarzarlos sin que chirríe ni se note. Protagoniza nuestro querido Arnold Schwarzenegger bien flanqueado y arropado entre otros por James Belushi, Martin Mull y la turbadora belleza ñoña de Rita Wilson que despertó pasiones erectivas entre el equipo de cata cinematográfica en la escena matrimonial a la hora de acostarse desvestida en un camisón azul que mostraba sus encantos pectorales y que logra con sus muecas y miradas encandilarnos y soñar que sería la madre perfecta para nuestros hijos o al menos del acto de engendrarlos...

La virtud de la película es su principal defecto: una tonta historia de conseguir un juguete a última hora que se ha agotado. El arte es que rodada en 1996, hace casi veinte años, la historia, el escenario y los personajes son plenamente actuales ahora que somos un mercado global pese a seguir siendo aldeanos planetarios.

La historia podemos vivirla en estas fechas en que nos lazamos a orgías consumistas quienes aún pueden o les dejan antes de entrar entre rejas, pero salvo la capa más vulnerable de la sociedad, la inmensa mayoría no podemos evitar gastar aunque sea cinco euros en la tienda de los chinos para consumir, para regalar o regalarnos.

¿Hay algo más común a los mortales por estas fechas que ver a la infancia de la casa pedir compulsivamente ese juguete que se anuncia, tiene serie en la tele y hasta puede que hagan una película?
 
El escenario es el familiar y acogedor entorno de los templos del consumismo, los centros comerciales con sus cristales panorámicos, atentos empleados que se ríen de la inocencia de solicitar el artículo más solicitado, la jauría humana alegre ante la desgracia ajena que se convierte en furia tribal, el vecino jeta que se aprovecha de la soledad como ama de casa de las madres y se apunta a todo tipo de actos, francachelas, reparaciones y como hombro sobre el que llorar. Podemos identificarnos en esa masa cargada de bolsas que suben y bajan por las escaleras mecánicas, deambulando entre escaparates, mostradores y estantes con esa alegría común y en comunión que nos proporciona el consumismo en sus templos...

Y es un fresco de una sociedad estadounidense que ya se da en todo el orbe civilizado e incluso en algunos sitios aún por civilizar. Las confortables urbanizaciones donde descansar tras largas jornadas de trabajo y signo de estatus social que se derrumba cuando nos unimos a las colas para comprar entre gente de todas clases que se unen para indignarse porque el centro comercial de turno no abre hasta que sea la hora...

El detalle del cartero afro americano es genial y es impagable la escena en la barra del bar cuando se cuentan sus recuerdos de infancia y la frustración del cartero porque es un fracasado al no regalarle su padre el juguete y podría haber llegado a ingeniero de haberlo recibido, es entonces cuando Arnold ve a su hijo fracasar en la vida por no regalarle el juguete... ¡vestido de cartero!

Una metáfora sobre la discriminación positiva y de progreso de la raza negra en EEUU que aspiran a algo más que trabajar de mozos de tren mientras que el WASP considera ser funcionario público síntoma de fracaso, igual que ahora en Europa aunque en 1996 hacerse funcionario de correos era una aspiración...

La película es un muy correcto producto salvo el infantiloide y familiar tramo final y soportamos la espera entre gags con la historia del vecino ligón. Es loable el esfuerzo de Arnold por hacerse una parodia de sí mismo como héroe de acción y tratar de actuar mediante gestos faciales, gestos que le encumbraron por encima del Stallone en este tipo de cuchufletas y comedias.

En resumen, que antes que ver títulos tipo La navidad más santa de Santa, Regresan los tíos por navidad o Jack Klaus el pariente nazi de Santa Claus, reíros un poco de vosotros mismos visionando esta película, que ya os decimos que la escena en camisón de la Rita Wilson merece el esfuerzo y, si os tercia a mitad de metraje, aliviaros manualmente o con la parienta que los críos estarán entretenidos...

 
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

http://theadversiterchronicle.org/ 
 

 
 
 
 
                                                                                 






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