The Adversiter Chronicle

lunes, 8 de julio de 2013

"Butaca de patíbulo", suplemento cinematográfico cutre


Suplemento cinematográfico cutre de The Adversiter Chronicle

Pasajero 57

Agradable peliculita de acción rodada en 1992 y dirigida por Kevin Hooks y protagonizada por Wesley Snipes y Elizabeth Hurley en sus papeles principales aunque me falta el villano terrorista que no sé el nombre...
Corre el año 1992 y con la URSS enterrada y el desierto sin tormenta, surge de nuevo el villano terrorista secuestrador de aviones. El Wesley es un experto en seguridad aérea que viaja en el mismo avión en que se traslada esposado y custodiado por dos agentes del FBI que no se encomiendan ni a Dios ni a la línea aérea para avisar de que llevan tan peligrosa mercancía humana.

Tal y como mandan los cánones, el secuestrador cuenta con cómplices leales a su persona que es psicopática y cruel por una infancia a base de hostias y maltratos de su padre hasta que su retoño lo mata...


Visto así y dada su antigüedad, no parece que la película tenga muchos atractivos para visionarla, pero si se observa entre líneas veremos alicientes suficientes.

Por un lado ver al Wesley en plenas facultades y sin abusar de coreografías de artes marciales en las que daba la turra en sus primeros papeles. A la sombra del Stallone y Swarzeneger (o cómo bowlings se escriba) y por encima del Chuck, el simplón que hacía de ninja americano y el cara pétrea del que hacía de ruso en Rocky no sé cuantos, la tercera o cuarta de la serie del boxeador; por encima de ellos y para atraer al público afro americano y afro africano surge el Snipes, que nos cae simpático y además destila dosis de ironía en muchos de sus diálogos, aunque en este papel sigue los cánones que imperaban en la época: un pasado traumático de presente postraumático con la parienta asesinada en un atraco al supermercado donde estaban comprando con una soledad metafísica y predisposición al celibato que se verá
tentado a ponerle fin cuando conoce a la azafata; la mala cómplice del terrorista, sencillamente hecha de menos el reproductor de VHS para congelar la imagen o ralentizar para deleitarte con la observación de su belleza inductora al más pecaminoso de los pensamientos que puedas imaginar... El malo es malo de cojones, pero transmite su frialdad interpretativa al espectador y se desea su fin, sin esa simpatía que vendría después en el cine de acción hacia el villano de turno. Sabemos que su padre lo maltrató y los fustigó a base de puteos, pero él es más malo aún y en 1992 no se andaba con disquisiciones atenuativas de cargos criminales...

De otro lado reírnos entre dientes con los topicazos de película de aviones secuestrados o accidentados: la vieja chocha que utiliza el avión una vez al mes para ver a sus nietos, el niño repelente al que el villano asusta y de repente sentimos empatía hacia él cuando responde a las gilipolleces del niño de los cojones que le dispara con la mano y el
villano le responde con las dos manos y mostrando las esposas para escándalo de la madre...

Al menos esta vez no debemos asistir al aterrizaje asistido, clásico de las pelis de aviones...

Es un cine de acción casi artesanal para los códigos digitales actuales, a base de especialistas, avión a escala real y decorados que se nos muestran al inicio en un guiño al cine dentro del cine...

La película se ve bien si nunca se ha visto o hace tropecientos años en su estreno y ser revisada más de una década después.

Sale poco la tía buena villana y demasiado la azafata buenorra para cánones afro, supongo, ya que es de una belleza rara y recuerda a Michael Jackson, pero lo que es la azafata mala... ¡Slurps!
 
 
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.

http://theadversiterchronicle.org/
 






 
 

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