The Adversiter Chronicle

sábado, 3 de septiembre de 2011

"Butaca de patíbulo"


Suplemento cinematográfico cutre de The Adversiter Chronicle

Rambo III

¡Que mejor colofón a otra victoria de La Roja, hay que ver la obtusidad de los meapilas moralistas que se empapan pidiendo libertad de expresión para la visita de su lider religioso y feudal y andan berrando que La Roja es de los “rojos” y demás diarreas que pretenden ser graciosas a la par que cortantes como una navaja trapera, que ver a Rambo, Johny Rambo el atribulado veterano de Viet-Nam!

A lo mejor se programó a mala leche por los “rojos” para recordar el ardor guerrero del Presidente Aznar con las Guerras Bushianas, pero supongo que sólo habrá sido retener audiencia con una estrella como el Stallone. Claro que hacer una crítica de tal película requiere que viajemos en el tiempo, no muy atrás pero sí lo bastante para estas generaciones digitales que afortunadamente siguen siendo rebeldes y contra sistema como lo fueron otras generaciones...
Pero Rambo comenzó con lo que era una película sobre la herida abierta de un conflicto en unos EEUU aún traumatizados entre el asesinato de Kennedy, la contracultura, la retirada vergonzosa del Sudeste Asiático, la estrafalaria toma de su embajada en Teherán y un Ronald Reagan que apelaba al orgullo americano sabedor de los informes de inteligencia que afirmaban que la URSS no soportaría una década más la Guerra Fría y que el proyecto Apolo había dado a los estadounidenses la primacía tecnológica en sistemas de computación y ordenadores. Entre uno y otro, pasando por esa fantasía que los soviéticos se tragaron de la llamada “Guerra de las Galaxias”, la juventud se rebelaba contra la instalación en Holanda de los “Pershing II”, una mortífera maravilla balística cuya precisión en alcanzar el blanco garantizaba por vez primera a uno de los dos bandos una precisión quirúrgica a la hora de exterminar al contrario mediante detonación termo nuclear y una URSS que contraatacó creando submarinos de la clase del Kursk que se hundió tras explotarle con defectuosidad soviética un torpedo en sus entrañas...
Así que por una parte teníamos a los comunistas gastando el 80% de su presupuesto en gastos militares y unos capitalistas que recuperados de la crisis de los 70´s, perder una guerra de 10 años en las junglas asiáticas, llegar a la Luna gastando miles de millones de capitalistas dólares, aún les sobraba para tener las mejores fuerzas armadas de la tierra coordinando medios espaciales, marítimos, terrestres y aéreos y encima seguir viviendo en un consumismo esclavizador del hombre...
Pero había un arma del arsenal que la URSS no tenía y sí Ronald Reagan: Hollywood y su industria audiovisual para televisión.

La “Guerra de las Galaxias” era un sistema armamentístico de defensa-respuesta compuesto de satélites de detección, sistemas satelitales mediante láser y terrestres contra-misiles y la puesta en órbita de cabezas nucleares en ojivas a bordo de satélites que garantizaban una respuesta eficaz ante un ataque preventivo de la URSS.
Todo ésto, ahora, suena a guerra púnica. Lo único rentable de la “Guerra de las Galaxias” es que el GPS pudo abrirse a la ciudadanía y el sistema “Patriot” que falla más que una escopeta de rebelde tunecino trashumante y cuesta un pastón para derribar “Scud” que es como si Messi jugara en la Ponferradina. Pero lo cito porque si revisáis las infografías de los telediarios y periódicos de la época, nos damos cuenta que se utilizó lo último de lo último en recreaciones y simulaciones y podíamos ver un SS20 interceptado con un láser y el lanzamiento de represalia de una ojiva entrando en órbita.
Y luego estaba la Canon-Globus.

La estrella de Canon-Globus era un tipo llamado Chuck Norris, ahora ridículo Ranger de Texas y que entre otros bodrios de serie B imitaba siempre al Rambo con su antagonista Coronel Bradock. Si Rambo emergía con una M-60 del fondo del río matando vietnamitas Bradock surgía de una charca con cinta en el pelo y menos presupuesto.
Pero la misión de Canon-Globus era introducirse en las mentes adolescentes de los 80´s predisponiendo para luego alistarse para defender Occidente del comunismo, porque lo que casi nadie quiere recordar es que la previsión de la OTAN hablaba de un conflicto en Europa con armas nucleares tácticas para la primera década del siglo XXI, hoy.
Surgen así una serie de películas que venías a decir que se había perdido en Vet-Nam porque era una guerra dirigida por políticos y militares con órdenes restrictivas de combate por consideraciones políticas. La URSS por su parte, invadía una tierra maldita desde la época del Imperio Británico: Afganistán. Las fuerzas soviéticas en una audaz maniobra de comando, asaltaba por paracaidistas el aeropuerto de Kabul y tomaban el edificio presidencial manteniendo la posición mientras las fuerzas blindadas invadían el terreno.
La película de Rambo III, rodada en Israel aprovechando la chatarra soviética en los arsenales, ahora aliados, de Egipto, presenta varias incoherencias. El helicóptero artillado “soviético”, es un modelo francés al que le acoplaron dos alas de atrezzo con misiles y demás cachibaches de fuego helitransportado como sistema de armas de la aeronave. Uno de los tanques no es ruso, ese que le adosaron dos enormes depósitos de pega en la parte trasera para disimular la característica forma de la torreta en los tanques israelíes.

Y es que Rambo, salvo en “Acorralado”, forma parte de la guerra de propaganda de la Guerra Fría por parte de la OTAN. Hay que verla como un espectáculo donde, de aquella, poder ver la maquinaria soviética, el gran miedo atómico, y la presencia de un Stallone en la cima de su carrera como actor, que tiene otra como productor y director, garantizaban que las masas escolares acudieran a las sesiones de tarde y a los vídeo clubs a devorar estas propagandísticas producciones que sacaban de quicio a los críticos de cine.
También existía cierta subliminal propaganda de simpatía hacia el estado hebreo. Eran cosas chuscas, como la lacrimógena escena al comienzo de “Delta Force” en que asesinan a un judío por serlo. Si queréis ver un típico producto Canon-Globus con su estrella Chuck “Porris”, os recomiendo “Invasión USA” donde una delirante Cuba capitanea una invasión del Pacto de Varsovia a la costa este de EEUU. Absurdamente vomitiva.
En fin, que ver ahora a Rambo es como ir al Savoy y ver las escenas de las pelis propagandísticas de la Segunda Guerra Mundial. Rambo III es una mierda, pero tuvo éxito en una época en la que miles de bombas nucleares apuntaban a otros miles de objetivos y que nos hubiera condenado a la extinción como civilización.
Así que como le decía Charlton Heston al chimpancé adolescente: nunca dejemos de protestar...


The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.
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