The Adversiter Chronicle

martes, 3 de septiembre de 2013

"Lomo con tapas", suplemento literato cutre


Suplemento literato cutre de The Adversiter Chronicle

Libro: Sombras sobre Berlín
Autor: Volker Kutscher
Editorial: Ediciones B, S. A.
Edición: Octubre de 2010
Traducción: Susana Andrés

Aunque ya estemos en septiembre, hay personas humanas, así como alguna gente de bien, que gusta veranear en estas fechas aunque el libro de hoy es apropiado para cualquier amante de la lectura si le va el género negro y busca simplemente evadirse en el asueto, el trabajo o ambas tres...

Volker Kutscher es historiador de formación, especializado en el Berlín de los años veinte y treinta del siglo XXI, a la vez trabaja de periodista siendo ésta su primera novela con el detective Rath como protagonista.

La trama está bien resuelta con todos los tópicos del género como estar en el sitio justo en el momento adecuado, alguna dosis de erotismo con unas pizcas de sexo puro y duro, una ciudad cuyas calles son protagonistas en sí mismas y un personaje principal con el que enseguida empatizamos ya que el autor sabe mostrar cosas mundanas que ocurren todos los días y algunas noches...

Mas la novela se lee y nos atrapa en su historia por el acierto de Volker en no dejarse caer en descripciones históricas ni tratar de jugar a pasado ficción. A través de sus páginas encontramos nombres conocidos aunque nunca fueran visitados de Berlín, la incertidumbre política de la época en que el viejo régimen se desintegraba mientras una nueva clase social ansiaba cambios fueran revolucionarios o no...

Los amantes de la parafernalia nazi saldrán desanimados de la lectura, como una sombra pero integrados en la rutina diaria aparecen oscuros personajes de camisas pardas e ideas basadas en la supremacía racial pese a que en ningún momento vemos el tópico, otro acierto del autor por cuanto en 1929 Alemania todavía no se había entregado en brazos de Hítler, pero reitero que además de calles o edificios, para los que gustan del turismo literario, vemos el corredor polaco y las personas que componen la administración, las porterías... Gentes que cuando llegue el nazismo al poder se erigirán en serviles funcionarios, tal vez porque como nos muestra el autor fue la vieja ciudadanía prusiana quienes auparon el nazismo...


Pero nuestro protagonista es un aún joven policía que en 1918 le pilló la derrota terminando el periodo de instrucción...

Por unos problemillas en su ciudad se ve trasladado a Berlín a la sección de anti vicio que se dice ahora. Rodeado de superiores y amistades e incluso gentío veteranos de la Gran Guerra, el bueno de Rath se topa con un buen caso, se enamora, se mete coca, folla con la patrona de la pensión, se carga a un tipo y...

Bueno, mejor os dejo un breve esbozo que cuando de novela negra se trata hay que intrigar con el principio sin decir el final.


Rath sopló el humo del cigarrillo por encima del escritorio. De los morriones colgados en el vestuario caían gotas de agua de lluvia sobre el suelo de linóleo, el mismo linóleo verde que también habían colocado en los despachos de la Policía Criminal de la Alexanderplatz. Su sombrero gris entre tanto barniz negro y relucientes estrellas policiales parecía un cuerpo extraño; al igual que el abrigo, que colgaba rodeado de los abrigos de color azul de los agentes de seguridad. De paisano entre tantos agentes de uniforme.

En la taza abollada que le habían dado el café tenía un sabor horrible. Era un brebaje repugnante. Tampoco en la comisaría 220 la policía sabía preparar café. ¿Por qué iba a ser distinto en Neukölln que en la de Alex? No obstante, tomó otro sorbo. No tenía nada más que hacer. Esperar, eso era todo lo que estaba haciendo ahí. Esperar una llamada telefónica.

Echó mano de nuevo de la carpeta que reposaba sobre el escritorio. Las láminas, en las que se hallaban fotografiados los dobles de los Hohenzollern y otros prominentes prusianos en posiciones inequívocas, no formaban parte de los productos de baratillo habituales. Nada de impresiones, sino reproducciones fotográficas de calidad insuperable, bien ordenadas en una carpeta. Quien las comprara tenía que pagarlas caro, estaban destinadas a los círculos más selectos. En la estación de Alexanderplatz un vendedor de revistas ambulante las había estado vendiendo a pocos pasos de la jefatura superior de policía y de las oficinas de la Inspección E. La patrulla sólo había reparado en él porque los nervios lo habían traicionado. Los dos agentes de Seguridad querían advertir al vendedor de que se le había caído una inofensiva revista ilustrada, pero, en cuanto se acercaron, él les arrojó a la cara toda la mercancía y salió por piernas. Justo entre las revistas se hallaban las fotos de papel glaseado que hicieron enrojecer hasta las orejas a los dos polis.
La sorpresa ante las habilidades de los modelos fotográficos casi hizo que se olvidaran de dar caza al fugitivo. Cuando por fin emprendieron la persecución, el hombre había desaparecido en medio del caos que producían las obras de la Alexanderplatz, la Alex. Esto provocó poco después el segundo sonrojo de los agentes en la jefatura superior, cuando depositaron su hallazgo sobre el escritorio de Lanke e iniciaron su informe: El Jefe de la Inspección E gritaba muy alto cuando quería. El consejero de la Policía Criminal, Werner Lanke, sostenía la opinión de que ser amable podía resultar perjudicial para la autoridad. Rath recordó cómo lo había saludado su nuevo jefe cuatro semanas atrás...”

Entretenida novela policíaca ambientada en los felices 20´s, sus finales, con trama bien hilvanada e ideal para vigilias nocturnas, guardias, espera en urgencias o simplemente amantes del género que no sean muy exigentes porque cumple todas las premisas básicas aunque quizás falte la magia de un Elroy, Hammet o simplemente que por mucho que se empeñe el bueno del Volker, Berlín nunca será Chicago...
 
The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr. IV

http://theadversiterchronicle.org/





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