The Adversiter Chronicle

viernes, 18 de noviembre de 2011

"TELEMIERDA INC.", suplemento televisivo cutre

Suplemento televisivo cutre de The Adversiter Chronicle


“La Noria” y la retirada de anunciantes

Se ha producido una de esas polémicas mojigatas y fariseas que se dan de cuando en cuando en el mundo televisivo y sus contenidos.
Yo sólo veo La Noria en compañía de damiselas y hace ya tiempo que no veo el programa porque es una mierda y es lógico puesto que está en la cadena que mejor mierda televisiva emite, pero hace tiempo que ha escorado sus contenidos y en realidad me atraía la periodista, si le sumas que no siempre se está con damisela el sábado, no resulta atractivo ver la mierda que emite Tele5 un sábado a esas horas y prefieres buscar otra mierda en cualquier emisora televisiva del dial de “TELEMIERDA INC.”

El caso, por lo que he leído en la prensa, es que “La Noria” emitió una entrevista pagada a la madre de uno de los imputados en el asesinato de Marta del Castillo y los anunciantes han retirado su patrocinio en forma de anuncios televisivos lobotomizantes en los intermedios publicitarios.
Por otra parte, Jordi recibía un premio a su trabajo como presentador del programa, merecido ya que tiene el porte necesario para ser jefe de pista de un circo como es “La Noria”.

Respecto a la entrevista, estamos en un país que reconoce y ampara la presunción de inocencia hasta que se dicte sentencia que lo ratifique o rebata declarando la culpabilidad.  En este contexto, la defensa debe hacer todo lo posible para garantizar la defensa de su defendido y la justicia seguir el protocolo para demostrar la culpabilidad que las maniobras de la defensa trata de esquivar o minimizar cuando no descaradamente entorpece el trabajo de la acusación.
Si a la persona que representa la defensa en la argumentación al público le pagan encima, ¡olé sus santos cojones!
Que se argumente por los mass media o la ciudadanía lo aberrante de tal emisión es un ejercicio de hipocresía por parte de los primeros y de cretinismo inducido por la propia “TELEMIERDA INC.”  y sus canales, que son capital y lobbys que los financian; los segundos.
Constantemente y sin interrupción, “TELEMIERDA INC” emite auténticas aberraciones desde un punto de vista ético como espectador sin que los mass media, en su mayoría dependientes de los propios grupos de comunicación propietarios de los canales televisivos, y sus profesionales cacareen como cacarean ahora.
“TLEMIERDA INC.  se nutre de carnaza que atraiga audiencia y ver a la madre de un presunto asesino argumentar la defensa de su hijo es tan pornográfico y ofensivo como otros testimonios que nos hacen consumir a diario.

Lo de los anunciantes es sencillamente nauseabundo, que financiando la mierda que a diario se emite se rasgan las vestiduras por una entrevista. Que financien el dragado del Guadalquivir si tanto les apena el asesinato de Marta…
Pero no pueden, no que no quieran tras ver el informe de propuesta de hacerlo por alguno de sus ejecutivos de producción: quedaría obsceno anunciarse mientras sacan los restos ya sea de un río o un vertedero, por eso no patrocinan el dispositivo de búsqueda.

El pecado de “La Noria” es que hace ya unos meses que ha primado el contenido político dando siempre ventaja al espectro de izquierda sin renunciar a la pluralidad, sólo que amañando el partido tratando de amañar el resultado de las conclusiones de la audiencia. Lo hacen todos los canales y no es razón de la polémica. Pero la verdad es que los vientos políticos cambian y los anunciantes saben los potenciales de publicidad de la televisión digital y las futuras aplicaciones de ínter actuar en tiempo real con los espectadores y tratan de colocarse para que sean los patrocinadores quienes dicten, si no los contenidos, sí el tongo. Es una evolución de aquel “Los rojos no llevan sombrero”, no lo digo por la connotación de la frase en su contexto histórico sino por el efecto en el hipotálamo que produce el efecto publicitario de la frase. Pues igual pero adaptado al consumismo puro y duro que marca esta era entre el mundo digital y el analógico en el comienzo de la revolución de las comunicaciones globales.

Si a los anunciantes les produce arcadas ciertos contenidos, sólo lo hacen en función de la audiencia. Si tanto les preocupa la audiencia que patrocinen espacios de divulgación cultural entre la ciudadanía televidente para que puedan exigir a sus representantes que hagan una ley que defienda la dignidad de las víctimas durante los procesos judiciales o cualquier otra fórmula legislativa en cauces democráticos, pero que digan que no quieren fomentar el espectáculo aberrante en los canales televisivos de “TELEMIERDA INC.” es para tapar su olfato ante la mierda que patrocinan para favorecer el consumo sin criterios de necesidad o atractivo práctico que despiden las bocas de los ciudadanos por ellos lobotomizados al financiar los contenidos y sus programas contenedores.
Los canales son libres de emitir lo que consideren oportuno respetando las reglas de emisión, pero hacer e inducir a corrientes de opinión y luego acusar de emitirlos en espacios que ellos financian es tan aberrante como escuchar que alguien no es culpable cuando las pruebas apuntan a que sí, pero es lo que marca las reglas de vivir en democracia y en un estado de derecho. Lo contrario es romper la libertad de expresión.

Jordi y Tele 5 no son culpables como no lo son los espectadores al juzgar lo emitido y sacar sus conclusiones. Ni siquiera el Estado al no regular sin más el veto sin garantizar su imparcialidad. Son las empresas anunciantes, son los bonitos anuncios  e invitados que lanzan mensajes subliminales.
Ya es suficiente tener que hacerse degustador de mierda televisiva sin opción para esquivar el enganche a consumirla para que encima vengan unos ejecutivos de imagen de multinacionales a engañarnos como si fuéramos chinos lectores del Libro Rojo, que ahora los chinos también consumen y les engañan como nos engañan a todos.

The Adversiter Chronicle apoya a Jordi y su equipo de “La Noria” porque la mierda no existiría si no hubiera culos que favorecen su expulsión.

Por fortuna la Justicia es ciega pero tiene olfato, lo cual garantiza que la desdichada Marta del Castillo vea honrada su memoria con la condena a quien le arrebató la vida.

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton Jr.


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